Wilfredo Oscorima ha iniciado una lucha legal para recuperar unos aretes de oro amarillo con diamantes, que fueron incautados por el Poder Judicial como parte de la investigación en su contra por el conocido “Caso Rolex”. La Corte Suprema ratificó recientemente la incautación de las joyas, lo que llevó a la defensa de Oscorima, encabezada por el abogado Humberto Abanto, a presentar una demanda de amparo ante el Tribunal Constitucional.
Abanto criticó la decisión judicial, alegando que no existe una justificación válida para la incautación. Según explicó, Oscorima ha mostrado plena colaboración durante toda la investigación, respondiendo a las citaciones y exhibiendo las joyas cuando se le solicitó. “Nos pidieron unos aretes, se exhibieron, y nuevamente los incautaron. Hemos apelado a sabiendas de que la Corte Suprema nos iba a decir que no”, afirmó el abogado.
El defensor también cuestionó la razón por la cual se incautaron las joyas, argumentando que no hay indicios de que Oscorima intentara ocultarlas o “desaparecerlas”. “Siempre hemos sido leales en la investigación. Cuando se nos ha pedido, hemos cumplido. No pueden decir que las joyas serían ocultadas sin pruebas claras de ello”, añadió.
Abanto advirtió que la investigación podría extenderse por cinco años, lo que implicaría que las joyas permanecerían incautadas durante todo ese tiempo, un periodo que considera irrazonable. “No es justo que Oscorima esté cinco años sin poder recuperar sus bienes solo porque así lo considera el fiscal”, criticó.
Investigación por presunto cohecho
El caso toma un giro más complejo, ya que según la resolución judicial, las joyas habrían sido usadas por la presidenta Dina Boluarte, lo que apuntaría a un presunto incremento ilícito de su patrimonio. Tanto la mandataria como Oscorima son investigados por el presunto delito de cohecho activo genérico. Se sospecha que Oscorima habría entregado estos costosos regalos a Boluarte a cambio de incrementar el presupuesto para la región de Ayacucho, donde él ejerce como gobernador regional.
Boluarte confirmó que Oscorima le entregó las joyas en calidad de préstamo, afirmando que las aceptó para “representar mejor al Perú” en su rol como presidenta, dado que estaría en contacto con funcionarios de alto nivel. No obstante, negó rotundamente que el préstamo estuviera relacionado con algún tipo de favor o intercambio de beneficios.




