Vuelven a reportar presunta alteración en danza: danzante habría usado falda y máscara de negrito

Una controversia se generó entre vecinos de Huánuco tras la presentación de una cofradía durante la festividad de los Negritos de Huánuco, luego de que ciudadanos denunciaran que un integrante de la Cofradía de Negritos Niño Jesús de Cayhuayna habría utilizado una vestimenta que no correspondería al personaje que representaba. Según lo señalado por los vecinos, el danzante habría interpretado el rol de corochano, pero apareció usando falda y máscara de negrito, lo cual —a criterio de quienes expresaron su molestia— constituiría una alteración de la indumentaria tradicional.

De acuerdo con el reclamo ciudadano, el uso de esa vestimenta no solo habría causado incomodidad e indignación, sino que también abriría el debate sobre el respeto a una tradición considerada símbolo cultural de la región. Los denunciantes afirmaron que este tipo de cambios estaría afectando el valor histórico y la autenticidad de la danza, en un contexto donde los Negritos de Huánuco cuentan con el reconocimiento de Patrimonio Cultural de la Nación, categoría que exige preservación y cuidado de elementos esenciales como la música, coreografía y vestimenta.

Los ciudadanos que se pronunciaron sostuvieron que no se trata de un hecho aislado, sino de una situación que se habría repetido en varias oportunidades. Según afirmaron, este sería aproximadamente el cuarto caso en el que se detecta una presunta modificación de la indumentaria tradicional por parte de danzantes o cofradías, lo que incrementó la preocupación sobre el control y la fiscalización cultural durante el festival.

Tras el hecho observado, vecinos exigieron que la Dirección Desconcentrada de Cultura de Huánuco emita un pronunciamiento oficial. Según los ciudadanos, esta entidad, bajo la dirección de la señora Esperanza Rosales, debería evaluar lo ocurrido y determinar si corresponde aplicar medidas correctivas para evitar que la festividad continúe registrando alteraciones en elementos tradicionales.

Los denunciantes sostuvieron que, al tratarse de una festividad con declaratoria patrimonial, deben existir criterios claros para preservar la autenticidad cultural. Además, indicaron que los organizadores del festival también tendrían un rol clave, ya que —según expresaron— deberían implementar mecanismos de control en la presentación de cofradías, especialmente durante el día central de la festividad, cuando la exposición pública es mayor y la tradición se muestra ante visitantes y autoridades.

En el reclamo, los vecinos advirtieron que permitir la alteración de la vestimenta podría normalizar prácticas que distorsionen el significado histórico y cultural de la danza. Desde su perspectiva, los cambios no autorizados deberían ser observados y sancionados conforme a las normas culturales que rigen la preservación de las manifestaciones reconocidas como patrimonio.

Finalmente, los ciudadanos señalaron que este tipo de incidentes no solo impactan en la imagen de la festividad, sino que también generan divisiones y cuestionamientos en una celebración que, para muchas familias, representa un símbolo de identidad, fe y continuidad cultural. En ese marco, insistieron en la necesidad de una intervención institucional para garantizar el respeto de la tradición y evitar nuevas controversias en futuras presentaciones.