El volcán Ubinas, ubicado en Perú, ha estado en un proceso eruptivo durante la última semana. El 4 de julio, el volcán entró en su fase más activa, registrando 17 explosiones volcánicas y 235 sismos en un solo día debido a la fractura de rocas dentro del volcán y al ascenso de gases y magma. Las emisiones de ceniza alcanzaron una altura de 5 km sobre la cima del volcán y se extendieron hasta 20 km, afectando a las comunidades ubicadas al sur, sureste y este del cráter.
Aunque la actividad del volcán disminuyó en los días siguientes, el vulcanólogo del Instituto Geofísico del Perú (IGP), José Del Carpio, advirtió que las explosiones podrían volver con más energía. Según Del Carpio, aunque el volcán Ubinas se ha calmado en los últimos tres días, esto podría ser una señal de que está acumulando energía o que el conducto está obstruido.
A pesar de que el IGP no ha recomendado oficialmente la evacuación de los residentes cercanos al volcán, Del Carpio enfatizó la necesidad de continuar con la implementación del albergue de Sirahuaya. Este albergue es crucial para la seguridad de los residentes, ya que los niveles de explosión pueden cambiar rápidamente.
El Ministerio de Salud (Minsa) de Perú ha anunciado que aplicará un plan de contingencia en respuesta a la actividad del volcán Ubinas. El objetivo de este plan es reducir las condiciones de riesgo para los residentes cercanos al volcán. El plan incluye medidas para fortalecer las capacidades del personal de salud a nivel nacional y regional, preparándolos para la atención de emergencias y desastres en zonas con riesgo por actividad eruptiva volcánica.




