Periodistas y autoridades fueron atacados por invasores armados en los caseríos de Villa Paraíso y Nueva Libertad, en el distrito de San Pablo de Pillao. Los agresores, que depredan bosques protegidos, amenazaron con quemar el vehículo de los reporteros y atentar contra sus vidas.
Un equipo periodístico vivió momentos de terror al intentar documentar la invasión ilegal de tierras en el distrito de San Pablo de Pillao, provincia de Huánuco. Los reporteros, acompañados por la alcaldesa del distrito, fueron recibidos con machetes, escopetas y otras armas de fuego por parte de los invasores, quienes los amenazaron de muerte y con quemar su vehículo.
“Estamos en el territorio de Pillao como ustedes pueden observar, cómo está invadida toda esta parte porque pertenece al distrito de Pillao”, explicó uno de los periodistas mientras registraba las imágenes de la zona afectada. Según la información recabada, aproximadamente 30 hectáreas han sido invadidas ilegalmente en esta área.
Los invasores, quienes se mostraron hostiles ante la presencia de la prensa y las autoridades, exigieron documentos y cuestionaron la presencia del equipo en el lugar. “¿Ustedes tienen documentos? ¿Cómo se llama esta zona?”, preguntó uno de los agresores, mientras otro afirmaba: “Estamos en el territorio legalmente donde nos corresponde”.
La situación en San Pablo de Pillao refleja un problema más amplio de tráfico de tierras en la región. Según los reporteros, “muchos traficantes vienen tomando de manera violenta posesión de terrenos que no les pertenecen, desalojando a los verdaderos propietarios y causando daños a costa de la ley a vista y paciencia de las autoridades que no hacen nada por detener a los delincuentes”.
Este incidente pone de manifiesto la grave situación de inseguridad que enfrentan tanto los periodistas como las autoridades locales al intentar documentar y combatir el tráfico de tierras en la zona. La falta de acción efectiva por parte de las autoridades competentes ha permitido que estos grupos delictivos operen con impunidad, poniendo en riesgo no solo el medio ambiente, sino también la integridad física de quienes buscan exponer estos actos ilícitos.




