Viña del Río: Plantean obras hidráulicas y resiembra de especies acuáticas para reactivar la laguna

Recuperar la laguna Viña del Río pasa por devolverle funcionamiento natural —agua constante, vegetación adecuada y equilibrio ecológico— y no por convertirla en un proyecto urbano. Así indicó Juan Deza, exgerente de Recursos Naturales del Gobierno Regional de Huánuco, en medio de la controversia por la intervención que vienen impulsando el Ejecutivo regional y la Municipalidad Provincial de Huánuco. De acuerdo con su planteamiento, la prioridad debería ser una recuperación ecológica de bajo costo sustentada en infraestructura básica y manejo ambiental.


El exfuncionario afirmó que la laguna no puede transformarse en “un proyecto de infraestructura” porque, según dijo, perdería su calidad de naturaleza. En esa línea, sostuvo que el enfoque correcto consiste en reforzar el sistema que garantiza su existencia: el ingreso frecuente de agua. A su juicio, la recuperación puede lograrse “con pocos recursos” si se trabaja sobre el corazón del problema: la alimentación hídrica y la salud del ecosistema.


Reto central


Deza formuló su posición al ser consultado por el proyecto en debate y por el tipo de intervención que debería aplicarse. Según manifestó, el camino es replantear la iniciativa para priorizar criterios técnicos ambientales y convocar especialistas que orienten una restauración real, sin introducir cemento en un espacio verde.


Juan Deza planteó que el primer eje de una recuperación ecológica es asegurar que la laguna reciba agua de manera regular. Según explicó, tras una resiembra adecuada se debe intervenir el sistema de captación para que la alimentación sea “frecuente”, mediante obras hidráulicas menores: un canal, una bocatoma y compuertas.


El exgerente sostuvo que el canal permitiría conducir el agua con un flujo controlado, mientras que la bocatoma —en su descripción— sería la pieza que habilita la captación formal del recurso hídrico. Según indicó, las compuertas servirían para regular el ingreso según la temporada y evitar que la laguna dependa de aportes irregulares o esporádicos.


Resiembra con especies acuáticas


El segundo eje de la propuesta de Juan Deza es biológico: reactivar el sistema vivo de la laguna sin introducir especies externas. Según indicó, la intervención debe incluir una resiembra “con especies de agua”, descartando la incorporación de especies foráneas que, en su planteamiento, podrían alterar el equilibrio del ecosistema.


Deza explicó que la resiembra, en su enfoque, no es ornamental sino funcional: busca reconstruir el hábitat que permite que el agua mantenga condiciones saludables y que el espacio cumpla su rol ecológico. Según manifestó, una vez realizada la resiembra, el paso indispensable es asegurar el flujo hídrico constante, porque sin agua estable la recuperación biológica no se sostiene.


Finalmente, Juan Deza reconoció que la recuperación enfrenta un problema paralelo: la contaminación del río Higueras. Según indicó, el río se está contaminando en la parte alta de Huánuco, especialmente en otros distritos, y consideró que ese tema debe tratarse. No obstante, sostuvo que, incluso con esa dificultad, la laguna puede reactivarse si se corrige el sistema de captación y se garantiza una alimentación hídrica frecuente.