La Costa peruana se enfrenta a condiciones climáticas adversas, con vientos que se intensificarán hasta el miércoles 16 de abril, según el último informe del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi). Este fenómeno, que impactará diversas regiones del litoral, requiere una preparación y respuesta coordinada para mitigar sus efectos potenciales. Recordemos que eventos similares han afectado la infraestructura costera en el pasado, generando preocupación en la población y las autoridades.
Según la investigación publicada por El Comercio, los vientos, calificados como moderados a fuertes, alcanzarán su máxima intensidad en Ica, con ráfagas de hasta 40 km/h. El norte del país experimentará vientos de hasta 37 km/h, mientras que la zona central registrará 34 km/h y el sur, 22 km/h.
La intensificación del viento no solo implica un riesgo para las estructuras más vulnerables, sino también la posibilidad de levantamiento de polvo y arena, lo que reducirá significativamente la visibilidad, especialmente en áreas abiertas. Este escenario, sumado a la cobertura nubosa y la presencia de niebla o neblina durante las primeras horas del día, podría afectar el tránsito terrestre y aéreo en las zonas costeras.
Ante esta situación, el Indeci ha instado a las autoridades locales y regionales a intensificar las inspecciones técnicas de seguridad en las edificaciones. El objetivo es identificar y reforzar aquellas infraestructuras que podrían verse comprometidas por la fuerza del viento. Asegurar techos, largueros y ventanas se vuelve crucial, así como evitar el uso de equipos eléctricos expuestos, para prevenir accidentes.
La lista de departamentos y provincias bajo alerta abarca una amplia franja del litoral peruano, incluyendo Áncash (Casma, Huarmey, Santa), Arequipa (Camaná, Caravelí, Islay), Ica (Chincha, Nasca, Pisco, Ica), La Libertad (Trujillo, Ascope, Chepén, Pacasmayo, Virú), Lambayeque (Chiclayo, Ferreñafe, Lambayeque), Moquegua (Ilo), Piura (Paita, Piura, Sullana, Talara, Sechura), Tacna (Jorge Basadre, Tacna), Lima (Barranca, Cañete, Huaral, Huaura, Lima) y Callao. Esta amplia cobertura geográfica subraya la necesidad de una respuesta coordinada a nivel nacional.
Además de las recomendaciones estructurales, Indeci sugiere a la población asegurar embarcaciones, usar ropa de abrigo e impermeable, consumir bebidas calientes y buscar atención médica inmediata ante síntomas respiratorios o alérgicos. Estas medidas preventivas son esenciales para proteger la salud y el bienestar de los ciudadanos durante este periodo de condiciones climáticas adversas.
En otro frente climático, el Senamhi advierte sobre la presencia de lluvias en Lima, Ica, Arequipa y Moquegua, producto de la humedad proveniente de los Andes. Estas precipitaciones, si bien pueden ser beneficiosas para la agricultura, también elevan el riesgo de deslizamientos y huaicos, especialmente en zonas vulnerables. El aumento del caudal de los ríos es otro factor de riesgo a considerar.
Finalmente, el Cenepred ha identificado las regiones con mayor población expuesta a riesgo muy alto por movimientos en masa: Cusco, Cajamarca, Puno, Huánuco y Áncash. En estas áreas, se estima que más de 776 mil viviendas, 1,416 establecimientos de salud y 10,120 instituciones educativas podrían verse afectadas. La población debe permanecer alerta a las indicaciones de las autoridades y evitar actividades cerca de los ríos, ante el riesgo de desbordes e inundaciones.




