La despedida al Papa Francisco congregó a miles de fieles que buscaban un último instante de conexión con el pontífice. Sin embargo, antes de que la multitud se agolpara para presentar sus respetos, una escena singular capturó la atención: una anciana monja, de pie frente al féretro, ofreciendo un adiós cargado de emoción a quien fuera su amigo durante años.
Según la investigación publicada por The New York Times, el video de este momento muestra a la hermana Geneviève Jeanningros compartiendo los últimos instantes con el hombre que, según se conoce, fue su confidente. Su figura, envuelta en un modesto velo azul sobre su cabello canoso, se destacaba en soledad mientras las lágrimas resbalaban por su rostro.
La hermana Geneviève pertenece a la comunidad religiosa católica de las Hermanitas de Jesús. Su vínculo con el pontífice se forjó durante el tiempo en que él ejercía como obispo de Buenos Aires. La relación, que trascendió los formalismos eclesiásticos, se cimentó en el respeto mutuo y la confianza.
Un episodio particular, narrado en un video publicado por su orden religiosa, revela la profundidad de esta amistad. La hermana Geneviève relata haber reprochado a la iglesia, a través de una carta, la ausencia de altos cargos en el funeral de su tía, también monja, que desapareció durante la dictadura militar argentina en la década de 1970 y cuyo cuerpo fue encontrado posteriormente. La respuesta no se hizo esperar: el entonces cardenal Jorge Bergoglio la llamó esa misma noche.
Este gesto, aparentemente sencillo, demuestra la sensibilidad del futuro Papa Francisco y su compromiso con las víctimas de la represión. Su cercanía con personas como la hermana Geneviève, que vivieron de cerca el horror de la dictadura, refleja su postura crítica ante los abusos del poder y su defensa de los derechos humanos.
Hasta el año pasado, la hermana Geneviève residía en una feria a las afueras de Roma, en una caravana, dedicándose a servir a los más desfavorecidos. Su vida, marcada por la humildad y la entrega a los demás, es un reflejo de los valores que promovió el Papa Francisco durante su pontificado. Este detalle subraya la congruencia entre la fe y la acción social, un rasgo distintivo tanto de la religiosa como del pontífice.
La imagen de la hermana Geneviève, despidiéndose conmovida de su amigo, se ha convertido en un símbolo de la humanidad y la cercanía que caracterizaron el papado de Francisco. Un adiós personal que resuena con el sentir de miles de personas que encontraron en él un líder espiritual cercano y comprometido con los más necesitados.




