Doble atentado contra ‘El Mandarino’ desata pánico en Lima: Un chofer asesinado y servicios paralizados evidencian la creciente crisis de extorsión que acecha al sector transporte, demandando urgente respuesta policial.
La empresa de transporte público ‘El Mandarino’ sufrió su segundo ataque armado en menos de 18 días en el Cono Norte de Lima, paralizando sus 120 unidades y afectando a más de 45,000 pasajeros diarios. Este patrón de violencia, que ya cobró la vida de un chofer de 48 años, llevó al Gral. PNP Víctor Revoredo a pedir confianza en la institución, frente a un escenario de extorsión que se arrastra desde hace una década.
Según la investigación publicada por Exitosa Noticias, la ola de crímenes contra ‘El Mandarino’ se intensifica, sumando dos atentados violentos en lo que va del año 2026. La situación generó la paralización total de los servicios de la compañía, que opera en cuatro distritos clave de la capital, dejando a miles de usuarios sin opciones de traslado y a cientos de trabajadores sumidos en la incertidumbre y el miedo.
Policía promete acción: Se despliegan 200 agentes tras el segundo ataque
En una reciente declaración, el General PNP Víctor Revoredo, jefe de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), se dirigió a los transportistas afectados por los recientes atentados contra la empresa ‘El Mandarino’, que sufrió un ataque en el cruce de la avenida Túpac Amaru con el jirón San Justiniano, su segunda agresión en 2026. Con un tono de urgencia, Revoredo pidió a los trabajadores del sector que “confíen en la Policía Nacional”, asegurando que su institución está “trabajando incansablemente” para desarticular a las bandas criminales. Afirmó que, tan solo 24 horas antes del pronunciamiento, se ejecutó un operativo en el Cono Norte, donde se logró la intervención de 15 personas, incluyendo 3 de nacionalidad extranjera, vinculadas a estos hechos delictivos. La operación, que involucró a más de 200 efectivos policiales, busca reforzar la presencia y disuadir futuros ataques, que han dejado un saldo lamentable de un fallecido y al menos 5 heridos en el último año.
¿Es suficiente una promesa ante 10 años de terror?
La compañía ‘El Mandarino’ no es una víctima reciente de la delincuencia; sus problemas con la extorsión se remontan a más de 10 años, un lapso en el que han presentado al menos 30 denuncias formales ante las autoridades. Los trabajadores han paralizado sus labores, clamando por “seguridad permanente” y expresando su frustración porque la presencia policial, según ellos, es solo reactiva, “aparece cuando ya es tarde y luego se retira”. La situación es crítica, con un chofer asesinado en el mes de enero y el temor latente entre los 300 empleados de la empresa, quienes exigen acciones concretas que trasciendan las promesas verbales. Este ciclo de violencia y parálisis no solo afecta a los empleados, sino que también deja a cerca de 60,000 habitantes de la zona, que dependen de esta línea de transporte, sin servicio esencial cada vez que se produce un ataque.
Un historial de extorsión: 5 bandas exigen S/7,000 mensuales
El gerente general de ‘El Mandarino’ reveló la cruda realidad que enfrentan: no solo es un grupo, sino al menos cinco bandas criminales las que los extorsionan.
¿Cómo la inacción policial ha permitido un aumento del 600% en las exigencias criminales?
Lo que empezó hace una década con exigencias de S/1,000 mensuales, ha escalado dramáticamente hasta los S/7,000 en 2026, un incremento del 600%. Esta cifra representa una carga insostenible para la empresa y un testimonio del avance impune de la delincuencia organizada. La Gerencia de Transporte Urbano de Lima reportó un incremento del 25% en las denuncias por extorsión a transportistas solo en los últimos seis meses de 2025. Los ataques no solo causan daños materiales, estimados en más de S/50,000 por vehículo, sino también profundos daños psicológicos en conductores y cobradores, quienes viven bajo la constante amenaza. La falta de una estrategia integral y sostenida ha permitido que estos grupos criminales consoliden su poder, generando un clima de zozobra que afecta directamente a la economía local y a la calidad de vida de los ciudadanos.
Impacto financiero: S/150,000 en pérdidas diarias por cada paro
La paralización de los servicios de ‘El Mandarino’, ocurrida este jueves 5 de febrero, tras el segundo atentado del año, representa pérdidas económicas estimadas en S/150,000 diarios solo para la empresa. Adicionalmente, se calculan más de S/500,000 en pérdidas indirectas para el comercio y los usuarios, que ven afectada su jornada laboral. En el último año, la compañía ha tenido que invertir más de S/20,000 en seguridad privada y cámaras de vigilancia en sus 3 bases operativas. Este escenario pone en jaque la viabilidad de la empresa, que emplea a 300 familias, y amenaza con el retiro de rutas importantes si la seguridad no mejora sustancialmente en los próximos 3 meses, impactando a cerca de 80,000 residentes de la zona norte de la capital que dependen de sus 8 rutas principales.
Una década de violencia: El Mandarino bajo el yugo criminal desde el 2016
Desde el año 2016, la empresa ‘El Mandarino’ ha sido blanco constante de la delincuencia, acumulando 10 años de ataques y amenazas que han minado su operatividad y la moral de sus trabajadores.
¿Podrá la “disposición expresa” de la Policía revertir años de abandono y recuperar la confianza de un sector al límite?
El General Revoredo ha manifestado la “disposición expresa” de la Policía para continuar con las operaciones y capturar a los responsables de los dos recientes ataques, que no solo han causado daños materiales, sino un profundo impacto psicológico en la comunidad transportista. Sin embargo, la pregunta crucial persiste: ¿Será suficiente este compromiso para reconstruir la confianza de los trabajadores y usuarios, quienes han soportado 10 años de extorsiones y un aumento del 600% en las exigencias criminales? La efectividad de las acciones policiales en las próximas 48 horas será determinante para el restablecimiento de los servicios y para enviar un mensaje claro a las 5 bandas criminales que operan impunemente en el Cono Norte. El futuro de “El Mandarino” y la seguridad de miles de ciudadanos penden de un hilo delgado que la PNP deberá reforzar con hechos contundentes.
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