El vicegobernador regional de Huánuco, Juan Paredes Ríos, reconoció que el proyecto de remodelación de la Alameda de la República aún no ha sido ejecutado y que se encuentra en una etapa preliminar. Durante una entrevista con medios locales, Paredes sostuvo que el Gobierno Regional debe definir pronto si este plan contemplará o no la permanencia de los comerciantes agrícolas que actualmente ocupan el lugar.
“El proyecto está en camino, pero no está en ejecución”, señaló Paredes al ser consultado sobre las acciones concretas del gobierno regional. Aunque no brindó detalles técnicos sobre el diseño, explicó que la iniciativa busca una mejora urbanística y turística del espacio, pero que hasta el momento no se ha presentado formalmente a la ciudadanía ni a los feriantes afectados.
Diálogo pendiente y falta de espacios definidos
El vicegobernador subrayó que si el proyecto no contempla un espacio para la continuidad de las actividades comerciales de los agricultores, se deberá buscar de inmediato una alternativa de reubicación en coordinación con la Municipalidad Provincial de Huánuco.
“Que el gobierno regional sea sincero. Si este proyecto no va a contemplar un posible regreso a este espacio, entonces hay que buscar un lugar acondicionado donde los comerciantes puedan seguir vendiendo”, enfatizó.
Sin embargo, admitió que hasta la fecha no se ha definido ningún lugar alternativo, lo que preocupa a los feriantes. “Es necesario que el gobierno regional socialice el diseño. Deben decirles si hay o no espacio para ellos”, agregó.
Vicegobernador se desmarca de decisiones técnicas
Paredes también indicó que no tiene acceso al diseño específico del proyecto y que las decisiones deben ser asumidas por el gobernador regional y el equipo técnico. “Yo puedo dar ideas, como lo estoy haciendo ahora, pero no tomo decisiones”, afirmó. Ante la posibilidad de participar en una próxima mesa de diálogo convocada para el 17 de junio, señaló que asistiría como representante, aunque sin capacidad de decisión.
Finalmente, recalcó la necesidad de un proceso de diálogo amplio, que incluya tanto a los comerciantes como a los vecinos del lugar. “Todo eso contempla estos espacios de diálogo. Que todos puedan ser escuchados”, puntualizó.




