Un venezolano que aún no ha sido identificado falleció ayer al promediar las 3:00 a. m. tras permanecer seis días internado en el Hospital Hermilio Valdizán a causa de una enfermedad terminal incurable.
El joven de aproximadamente 30 años, fue trasladado al hospital por agentes del serenazgo de Amarilis, adonde llegó desvariando. En un primer momento se identificó con el nombre de Ausmán Aponte Zabal, pero luego dijo que era Wilmer Jesús Moreno Aponte y dio como número de cédula de identificación venezolana 20421551.
“Tenía el dejo venezolano, cuando le preguntamos, en su “locura” dijo que aquí vive su hermana pero que ella no sabía de su paradero y que él estaba viviendo con un peruano quien supuestamente había muerto y no dio más detalles”, señaló un testigo.
Los médicos, luego de examinarlo exhaustivamente detectaron que tenía una enfermedad incurable y que habría sido la causa de su muerte ayer en horas de la madrugada.
Actualmente se encuentra en la morgue del hospital y hasta la fecha ningún pariente o amigos se acercaron para preguntar por su salud o por su situación, menos para reclamar el cuerpo. Asimismo, la fiscalía se habría negado a intervenir, porque estuvo internado varios días.
La Defensoría del Pueblo estaría solicitando que el cuerpo sea trasladado a la morgue central a fin de ser guardado en la congeladora hasta que algún familiar reclame por él.




