La inseguridad en las zonas agroindustriales de La Libertad vuelve a ser noticia tras un ataque armado contra una miniván que transportaba trabajadores de la empresa Blueberries. El incidente, ocurrido el viernes 16 de mayo en la zona del puente El Porvenir, distrito de Chao, provincia de Virú, ha dejado a cuatro personas heridas y ha generado una ola de preocupación en el sector. Este ataque se suma a una serie de incidentes que han afectado la seguridad de las operaciones agrícolas en la región, poniendo en riesgo no solo la integridad de los trabajadores, sino también la estabilidad económica de la zona, conocida por su alta producción de arándanos y otros productos de exportación.
Según la investigación publicada por El Comercio, el vehículo, identificado con la placa H3E-965, fue interceptado por individuos aún no identificados, quienes abrieron fuego contra la unidad mientras trasladaba al personal de la empresa de regreso a sus domicilios.
Las víctimas de este violento ataque han sido identificadas como Rosmery Utrilla de la Cruz, José Fernando Asto Patricio y María Ulogia Sebastián Muñoz. Una cuarta persona aún no ha sido identificada. Inmediatamente después del incidente, todos los heridos fueron trasladados al hospital de EsSalud de Virú para recibir atención médica urgente. Posteriormente, dos de ellos fueron dados de alta, mientras que los dos restantes fueron trasladados a un centro médico en la ciudad de Trujillo, donde continúan su proceso de recuperación.
La empresa Blueberries emitió un comunicado en el que lamenta profundamente lo sucedido y reafirma su compromiso con la seguridad y el bienestar de sus empleados. La compañía ha asegurado que está brindando todo el apoyo necesario a los afectados y a sus familias, y ha condenado enérgicamente cualquier acto que ponga en riesgo la integridad de las personas. Además, Blueberries se ha comprometido a colaborar plenamente con las autoridades en la investigación para identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia, con el fin de garantizar que se tomen medidas para prevenir futuros incidentes.
La Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP) también se ha pronunciado ante este grave suceso. El gremio ha condenado con firmeza el ataque y ha exigido a las autoridades acciones inmediatas y contundentes para combatir la creciente inseguridad en las zonas productivas del país. AGAP advierte que la presencia del crimen organizado en estas áreas no puede ser tolerada, ya que representa una seria amenaza para la sostenibilidad de la actividad agrícola y la confianza en el Estado.
AGAP ha hecho un llamado directo al Poder Ejecutivo, al Ministerio del Interior, al Congreso de la República, al Poder Judicial y al Ministerio Público para que trabajen de manera coordinada y asuman su responsabilidad constitucional de garantizar la paz y la tranquilidad en todo el país. El gremio considera que es fundamental implementar medidas efectivas para enfrentar la inseguridad en las zonas agrarias y proteger a los trabajadores y a las empresas que contribuyen al desarrollo económico del Perú. Cabe recordar que, en los últimos meses, se han registrado incidentes similares en otras zonas agrícolas del país, lo que evidencia la necesidad de una estrategia integral y coordinada para combatir el crimen organizado en el sector.




