“No hay agua”. Esa fue la consigna que se escuchó con fuerza en el frontis de la EPS Seda Huánuco, donde decenas de vecinos de Amarilis realizaron un plantón para exigir una solución inmediata a lo que calificaron como “una pesadilla”. La manifestación ocurrió ayer, en horas de la mañana.
Según denunciaron los pobladores, el corte intempestivo del servicio de agua potable se extendió por cuatro días consecutivos, afectando gravemente a familias de los sectores de Portales, Fonavi 2, Santa Elena, Santa Sefora y Huayopampa.
Los moradores sostuvieron que la interrupción del servicio los dejó sin la posibilidad de atender necesidades básicas como cocinar, asearse o garantizar la limpieza de sus viviendas. “Estamos desesperados, ya son varios días sin agua y nuestras familias están en riesgo”, expresaron los vecinos.
De acuerdo con los testimonios recogidos, la suspensión fue aplicada sin previo aviso y sin una explicación oficial clara sobre las causas de la interrupción. Los pobladores consideraron este hecho como un atentado contra su salud y su tranquilidad, al tratarse de un recurso esencial para la vida diaria.
Ante la falta de respuestas, los pobladores advirtieron que interpondrán denuncias penales contra los directivos de Seda Huánuco, alegando que el prolongado corte pone en riesgo la salud pública de cientos de familias. “Estamos cansados de promesas, aquí hay una negligencia que no puede quedar impune”, señaló un representante vecinal durante la concentración.
Durante los cuatro días de interrupción, las familias de Amarilis aseguraron haber tenido que recurrir a la compra de agua en baldes y bidones, lo que representó un gasto adicional que golpea la economía de los hogares.
El malestar también alcanzó a comerciantes y pequeños negocios, que vieron limitada su actividad por la falta de agua para atender a sus clientes. “Sin agua no podemos trabajar, nuestras ventas han caído y nadie se hace responsable”, expresó una comerciante de Santa Elena.
Los vecinos remarcaron que la protesta no será la última. Manifestaron que, de no recibir una solución definitiva, continuarán con medidas de fuerza hasta obtener garantías de un servicio continuo y de calidad. “Queremos respeto, somos usuarios que pagamos por un servicio que no se nos está brindando”, enfatizó un dirigente barrial.
Hasta el cierre de esta edición, la EPS Seda Huánuco no emitió un comunicado oficial explicando las causas del corte ni detallando las medidas adoptadas para restablecer el servicio. La ausencia de información incrementó la frustración de los vecinos, que consideraron que la empresa actúa con falta de transparencia frente a una situación que afecta directamente a la salud pública.
El caso ha encendido las alarmas en Amarilis y abre el debate sobre la capacidad de gestión de la EPS en contextos de emergencia. Dirigentes vecinales adelantaron que solicitarán la intervención de la Defensoría del Pueblo y de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) para garantizar que se respete el derecho al acceso a agua potable en condiciones seguras y continuas.




