César Augusto Kanashiro Castañeda
El desarrollo disruptivo va de la mano con los avances e innovaciones logradas y aplicadas en distintos sectores, por lo general son resultado de la convergencia de diferentes tecnologías: En el automóvil autónomo y en las industrias 4.0, convergen inteligencia artificial, Internet de cosas, robótica, Big Data (tratamiento de grandes volúmenes de datos) y otras; en los smartphones también convergen inteligencia artificial, sensores, computación en la nube, GPS, entre otras.
Por otro lado, la innovación disruptiva son transformaciones radicales que llegan a romper las fronteras tradicionales de un sector de negocios o mercado, creando sectores o mercados con nuevos competidores que previamente nada tenían que ver entre ellos. Por ello el desarrollo de innovaciones aplicadas a cualquier área o sector de negocios, destruye lo vigente, para crear lo nuevo: un modelo o sector de negocios, un mercado, un producto o servicio, la propuesta de valor al cliente, los procesos para la creación de valor, las prácticas gerenciales o formas de trabajar.
Por ejemplo, Apple Computer presentó sus innovaciones iPod e iTunes y con ello reinventó la industria discográfica, la práctica de adquirir música mediante descargas legales y se reinventó a sí misma como negocio, para convertirse en líder mundial en venta de música, además de continuar con sus computadoras y otras innovaciones y ser ahora, Apple Inc. al penetrar en un sector diferente al que tenía y competir con otros negocios, más allá del sector de la computación.
Toda innovación independientemente del medio en que se haga, debe enfocarse directamente en el cliente o usuario para proporcionarle un valor superior. De esta manera la competencia se acentúa en dar valor a menor precio, más rápido y superior beneficio para el cliente o usuario de un producto o servicio.
Las empresas que utilizan inteligencia artificial y desarrollan plataformas como parte vital de un nuevo modelo de negocios. Las plataformas son infraestructuras abiertas y participativas que utilizan tecnología para conectar gente, organizaciones y recursos, conformando un ecosistema en el cual se crea e intercambia valor y grandes flujos de datos e información. Uber, Airbnb, Alibaba, Netflix, Facebook y numerosas empresas más, no se hubieran desarrollado sin Internet, computación en la nube, aplicaciones, sistemas de pago electrónico, redes sociales y otros componentes que conforman las plataformas digitales de la nueva era industrial.
La dinámica de las plataformas y la infraestructura tecnológica integran diferentes tecnologías exponenciales que producen volúmenes inimaginables de datos e información. Que no era factible almacenar y mucho menos procesar semejante cantidad de información. Sin embargo, una serie de innovaciones en el área de almacenaje y procesamiento en paralelo, técnicas conocidas bajo el término Big Data, estos volúmenes de datos pueden ser tratados, almacenados y analizados con profundidad para extraer significado, inteligencia y valor.
Mediante el tratamiento de los datos es posible conocer mejor a los clientes, más allá de sus necesidades, incluso, anticipar sus intenciones de compra para identificar no solo aquello que necesitan, sino también lo que pueden requerir y que ellos no lo saben. Esto es lo que hace Amazon con sus clientes, que se ha traducido en un conocimiento mayúsculo para proporcionarles un servicio de alta calidad.
El tratamiento del Big data se logra por el uso de los algoritmos. Un algoritmo es un procedimiento detallado para realizar alguna tarea, por ejemplo, extraer los elementos en común de una serie de elecciones realizadas por un usuario en un sitio de compras. Este algoritmo, una vez implementado, permite ejecutar dicho procedimiento a una escala sobrehumana con precisión.
Las transformaciones resultantes de las tecnologías exponenciales y los diferentes elementos abordados anteriormente tienen y tendrán fuerte impacto en todo el ecosistema y sus componentes, bajo el principio de “si el todo se afecta, se estará afectando a sus componentes y si se afecta un componente se impactará al sistema”. Es por ello que esas trasformaciones y cambios alcanzan al Contador Público, puesto que él es componente de los ecosistemas de las empresas y organizaciones, ya sea actuando de manera interna como contador, auditor, gerente de finanzas, contralor, etcétera, o bien, como agente externo: auditor independiente, asesor fiscal o consultor de negocios. De esta manera, si el todo cambia, también deben cambiar congruentemente sus componentes.
Además, se tiene que agregar los avances del uso del Internet de cosas, smartphones, robótica, inteligencia artificial y otras, que son utilizadas en las organizaciones con fines de monitoreo en tiempo real de las operaciones de una empresa, de sus registros contables, del uso de recursos, de avances en el logro de planes y objetivos, entre otras muchas áreas.




