Uruguay especialista en balones parados

Cualquier equipo que se enfrente a Uruguay sabe que una de sus mejores armas es la pelota quieta. No importa qué tan buena sea la defensa rival para contener a los zagueros celestes, pareciera que encuentra siempre la manera de convertir.
Las estadísticas lo avalan: de los 235 goles que se llevan anotados en el proceso Tabárez -desde 2006-, 72 nacieron de una pelota quieta. Es decir, poco más del 30 %.
“La pelota quieta y la entrada de los defensas siempre fue nuestra mejor arma”, recalcó José María Giménez, el héroe que hizo el gol a Egipto con su cabezazo en el gol en el minuto 89. No es solo una cuestión de porcentaje sino también de momento en el que aparece el juego aéreo.
En la imagen del tanto ante los egipcios también se ve saltando en una posición cercana al otro central, el capitán Diego Godín. No era casualidad ni un recurso desesperado por el apremio del reloj.
Cristhian Stuani reconoció luego que Tabárez les mostró videos de balón parado y les hizo ensayar esas jugadas “en donde Godín y Giménez tenían que ir a cabecear”. Fue lo que más ensayaron en las prácticas previas al debut.