El caos vehicular en Huánuco ha sido una constante durante los últimos años, pero parece que, finalmente, la autoridad municipal ha decidido tomar cartas en el asunto. La proliferación descontrolada de trimóviles y combis en la ciudad ha sido un problema evidente, acentuado por decisiones erradas del anterior gerente de Transportes, de apellido Silva, quien autorizó su circulación sin planificación alguna, sumiendo a la ciudad en un desorden absoluto.
Miles de trimóviles abarrotan las calles y cientos de combis comenzaron a operar precisamente tras la juramentación del alcalde Jara, lo que generó suspicacias en la población. Muchos pensaban que la gestión municipal llegó acompañada de un “ejército de combis” que, en lugar de mejorar el transporte, convirtió el tránsito en un peligro constante para peatones y conductores.
Sin embargo, la situación parece estar cambiando. Con un nuevo gerente de Transportes y la coordinación con la Policía Nacional, la municipalidad ha emprendido acciones concretas para poner orden en el tráfico. Era urgente tomar medidas, pues la falta de respeto a los peatones —especialmente adultos mayores y niños— hacía que cruzar una calle se convirtiera en una maniobra peligrosa, donde los ciudadanos debían prácticamente suplicar con señas para no ser atropellados.
El inicio del año escolar trae consigo una mayor circulación de personas, lo que hace aún más imperativo ordenar el tránsito. A buena hora, la municipalidad y la Policía han decidido trabajar en conjunto para mejorar la movilidad urbana. Entre las medidas anunciadas se encuentran la regulación del parqueo prolongado, la reorganización de rutas y el control más estricto del transporte informal.
Huánuco merece una mejor calidad de vida, y eso empieza con un sistema de transporte ordenado y eficiente. Una ciudad con tránsito caótico afecta no solo la seguridad de sus habitantes, sino también su desarrollo económico, su atractivo turístico y su dinamismo comercial. La prosperidad comienza con el orden, y en este esfuerzo deben involucrarse no solo las autoridades, sino también la población. La responsabilidad es de todos.
Celebramos esta iniciativa y exhortamos a que no quede en simples intenciones. Huánuco necesita un cambio real y sostenible en su sistema de transporte, y el momento de actuar es ahora.




