La región de Huánuco, conocida por su imponente y hermosa geografía, enfrenta un grave problema: la peligrosidad de sus carreteras. Si bien el paisaje montañoso es un atractivo natural, las vías construidas en las laderas de los cerros se han vuelto escenarios de constantes accidentes de tránsito. Este panorama se ha agravado por el deterioro de las rutas y la falta de atención de las autoridades locales y regionales. A esto se suma la imprudencia de algunos conductores que, al manejar a altas velocidades y en condiciones meteorológicas adversas, ponen en riesgo sus vidas y las de los pasajeros.
El reciente accidente en la carretera que conecta Huánuco con Llata es solo un ejemplo trágico de esta realidad. En dicho siniestro, dos personas fallecieron, y uno de los cuerpos fue hallado a más de 130 metros de profundidad en una de las laderas del cerro. Estos incidentes no solo cobran vidas humanas, sino que también dejan a comunidades enteras enlutadas y conmocionadas por la pérdida de seres queridos.
Es imperativo que las autoridades locales y regionales tomen cartas en el asunto. No basta con promesas vacías ni con acciones esporádicas. Se requiere un compromiso real para mejorar el estado de las carreteras, reparar los baches, limpiar las cunetas y colocar una señalización adecuada en todas las vías de la región. Solo con una infraestructura vial en condiciones óptimas se podrá reducir la cantidad de accidentes causados por errores humanos.
Asimismo, los conductores deben asumir su responsabilidad. Transportar a personas a lo largo de rutas tan complejas como las que atraviesan la región no es tarea fácil. El cansancio, la mala iluminación y el mal estado de las vías son factores que agravan el riesgo. Sin embargo, un manejo prudente y consciente puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Es fundamental que se promuevan campañas de capacitación para los conductores y se implementen medidas más estrictas para asegurar que aquellos que transiten por estas rutas lo hagan de manera segura.
Desde este espacio, hacemos un llamado a las autoridades para que actúen con responsabilidad y compromiso. El estado de las carreteras y la educación vial deben ser prioridad si realmente se quiere evitar que más familias pierdan a sus seres queridos en trágicos accidentes de tránsito. La región de Huánuco merece vías seguras y conductores más conscientes de los peligros a los que se enfrentan.




