URGE ATENCIÓN A LA EDUCACIÓN

LA VOZ DE LA MUJER

Denesy Palacios Jiménez

18.06.24

La Educación estuvo fuertemente influenciada por la Iglesia Católica y sirvió como una herramienta para la evangelización y la consolidación del poder colonial, es por eso que las instituciones educativas estaban controladas en su mayoría por órdenes religiosas, como los jesuitas, dominicos y franciscanos, quienes establecieron escuelas en todo el país.

Cesar Ángeles Caballero, nos dice que “la intención primera, fundamental y simplemente teórica de los reyes de España fue la educación de las clases dirigentes, diremos de las “élites indias”, para dominar por su intermedio a las grandes masas del Tahuantinsuyo. Es así que Felipe II escribió al virrey Toledo, el 2 de diciembre de 1573, ordenándole fundase colegios y seminarios en todos los ámbitos del virreinato, “para que se criasen y fuesen adoctrinados los hijos de los caciques”. Felipe III, el 3 de setiembre de 1616, firmó la cédula real que establece el sostenimiento de un colegio destinado a los hijos de los caciques, sin atentar contra la economía de los indígenas. Luego imparte instrucciones al virrey príncipe de Esquilache para que tome nota y se interese en “entender que es cosa muy importante que los hijos de los caciques que han de venir a gobernar a los súbditos sean desde pequeños instruidos en buenas costumbres”.

Sin embargo, debemos indicar que la educación a los indígenas fue pobre y restringido, giraba en torno a la cristianización y a los lineamientos de una remota actividad pre vocacional, a cargo de los frailes y sacerdotes de las diversas órdenes religiosas, es decir, se impartía una escasa instrucción y un moderado aprendizaje, pues el contenido de las materias de estudios supuso una metodología sencilla, elemental.

Pese a ello, diremos que los movimientos independentistas en el Perú tuvieron un papel fundamental para la consolidación de la identidad criolla y la apropiación regional de las ideas liberales, las cuales reflejaron la resistencia de nuestros antepasados frente a la opresión y contribuyeron a la evolución moral de la sociedad, fortaleciendo la democracia y promoviendo el progreso social y la justicia.

El colonialismo dejó una huella en la estructura social, económica, cultural e ideológica del Perú. Generó desigualdades económicas, limitó la participación política de los peruanos y suprimió las tradiciones y lenguas indígenas, lo que perpetuó la desigualdad social y la marginalización política de la población indígena y mestiza. En fin diremos que en el virreinato la educación estuvo influenciada por la Iglesia Católica y sirvió como herramienta para la consolidación del poder colonial. Sin embargo, la educación de los indígenas fue limitada y se centró principalmente en la cristianización, con escaso énfasis en la instrucción y el aprendizaje.

“La independencia del Perú no fue un evento aislado, sino el resultado de un proceso histórico en el que convergieron múltiples factores y actores que buscaban la emancipación de la dominación colonial” (García, 2010). La herencia colonial respecto al mestizaje de la cultura andina y prehispánica en la identidad nacional peruana se considera problemático debido a las complejidades culturales, la diversidad de tradiciones, la influencia colonial y la persistencia de ciertos rasgos que pueden obstaculizar la formación de una identidad nacional cohesiva y equitativa, y ese es uno de los problemas que venimos arrastrando, pues contamos con altos índices de analfabetismo en las zonas rurales.

Julio Cotler indica que “a pesar de los cambios que el país había experimentado durante la turbulencia vida republicana, particularmente durante el siglo veinte, las estructuras institucionales de filiación colonial seguían teniendo influencia en la configuración social y política, así como en las manifestaciones culturales y en las relaciones interpersonales”. Cotler, politólogo peruano, estaba interesado en comprender los orígenes y características de los problemas estructurales en las relaciones interpersonales del Perú. Y señaló, “La Colonia inicia un proceso que no ha experimentado ruptura alguna hasta el presente; por eso, para comprender lo que hoy acontece es necesario remontarse hasta esos orígenes.

La República, recibe la herencia colonial. Así se explica que, a lo largo de 200 años de vida republicana, el Perú no haya logrado consolidar un Estado-nación, y ahora estamos viviendo las consecuencias, frente a la actual crisis política, la baja calidad de ciudadanos que somos, por supuesto que lo que requerimos es que haya un mayor presupuesto para Educación, que las zonas rurales cuenten con el número de docentes que se requiere para cada uno de los ciclos educativos. Y que a las zonas rurales y fronterizas enviemos a nuestros docentes más preparados y deba ser reconocido con pagos adicionales por la tarea desplegada, y no veamos remedos de docentes que abusan sexualmente de nuestros niños y niñas en las poblaciones más vulnerables, sin que el Estado tome las medidas pertinentes de sanción y separación. El mejoramiento de la calidad en la educación no solo debe considerar la infraestructura, sino también el fomento de una convivencia democrática, así como la defensa al pluralismo, el respeto, la igualdad y la libertad