El equipo de Unión Minas deberá adaptarse a un entorno completamente distinto cuando dispute su partido de vuelta por la etapa nacional de la Copa Perú en Tumbes. En el encuentro de ida, el conjunto pasqueño logró una victoria holgada aprovechando su localía en la altura, una condición geográfica que históricamente favorece a los equipos de la sierra y que, según coinciden diversas fuentes deportivas, afecta considerablemente el rendimiento físico de los visitantes.
En este caso, el club tumbesino reportó haber sufrido los efectos de la altura durante su visita a Pasco, lo que habría condicionado su desempeño. Sin embargo, el panorama se invertirá completamente en el duelo de vuelta, cuando Unión Minas deba afrontar temperaturas superiores a los 35 grados en el llano costero, con una humedad que representa un desafío para quienes no están acostumbrados a ese tipo de clima.
Según se indicó desde el entorno deportivo tumbesino, el club local espera aprovechar estas condiciones para voltear la serie y revertir la abultada diferencia de goles en contra. De acuerdo con los entrenadores y jugadores de la zona, el desgaste físico al que se someterá el cuadro visitante podría jugar un papel clave durante los noventa minutos.
Desde distintos sectores del fútbol amateur, se reconoce que tanto la altura como el calor extremo son factores válidos en la competencia, siempre que se respete el reglamento. En ese contexto, el duelo en Tumbes será una prueba tanto táctica como física para el equipo visitante, que deberá hacer frente a la llamada “medicina de su propia receta”.
El partido está programado para este domingo 19 de octubre a las 3:30 p. m., en simultáneo con otros encuentros de la misma etapa nacional.




