Unión Europea lanza reforma fiscal digital: facturación electrónica será obligatoria en toda la región

La Unión Europea ha dado un paso decisivo hacia la modernización de su sistema fiscal y societario con la aprobación del paquete ViDA (VAT in the Digital Age) y la nueva Directiva 2025/25. Ambas iniciativas, impulsadas por el Consejo de la Unión Europea, buscan transformar la manera en que las empresas y administraciones se relacionan, mediante procesos completamente digitales que reduzcan la carga administrativa, impulsen la transparencia y optimicen la recaudación fiscal en los Estados miembro.
Entre los principales cambios que contempla el paquete ViDA, se encuentra la obligatoriedad de la facturación electrónica estandarizada en todos los países de la unión, a implementarse a partir de julio de 2030. Esta medida busca no solo reducir el fraude fiscal, sino también simplificar las operaciones comerciales transfronterizas dentro del mercado único, facilitando la interoperabilidad entre los sistemas nacionales. Según la Comisión Europea, esta transformación digital permitirá a las empresas ahorrar en costos de gestión y mejorará significativamente la trazabilidad de las operaciones económicas.
Otro eje central de la reforma es la incorporación de plataformas digitales como nuevos agentes recaudadores en sectores como el alojamiento temporal y el transporte de pasajeros. Esta medida permitirá ampliar la base impositiva en actividades donde tradicionalmente no se lograba una recaudación efectiva, adecuando el sistema fiscal a los modelos de negocio emergentes. Además, se implementarán regímenes de ventanilla única, que facilitarán a las empresas multinacionales cumplir con sus obligaciones tributarias sin necesidad de registrarse en cada uno de los países donde operan.
Paralelamente, la Directiva 2025/25 introduce importantes reformas para la constitución y gestión de sociedades en el ámbito europeo. A través de procedimientos 100% digitales, ahora será posible crear una empresa de capital completamente en línea, firmar documentos electrónicos de forma transfronteriza y reducir los trámites redundantes mediante el principio de “solo una vez”. Estas medidas buscan facilitar el acceso al mercado, en especial para pequeñas y medianas empresas, y aumentar la movilidad empresarial dentro de la Unión Europea.
Esta transformación profunda del marco fiscal y corporativo europeo marca un hito hacia una administración más integrada, eficiente y orientada al ciudadano. En los próximos años, las empresas deberán invertir en infraestructura digital y adaptar sus procesos internos para cumplir con las nuevas exigencias. De cara al futuro, la Unión Europea se posiciona como un referente mundial en gobernanza digital, sentando las bases de un entorno más competitivo, sostenible y transparente para el desarrollo empresarial.