El gerente de Transportes de la Municipalidad Provincial de Huánuco, reconoció que su supuesto plan de trabajo no funcionó. La verdadera pregunta es si realmente tenía un plan o solo continuamos con la improvisación e informalidad de siempre.
Y no se trata de especular, la respuesta está en los desastrosos resultados que estamos experimentando cada día. Más desorden, mayor informalidad, mayor cantidad de vehículos de transporte público, y como resultado tenemos un peor sistema de transporte tan caótico como Lima.
Si antes había una combi o microbús por cada 100 trimóviles, ahora es muy probable que haya uno por cada 20 trimóviles. El señor Loarte ha llegado a la “brillante” conclusión de que si aumenta los vehículos de transporte público y satura aún más las pequeñas calles de Huánuco, el transporte se va a convertir en más eficiente.
Ahora, ¿Loarte verdaderamente quiere mejorar el sistema de transporte de la ciudad? Esta es la pregunta del millón de soles, seguramente él va a afirmar que sí, pero hasta ahora, con sus acciones demuestra todo lo contrario.
El señor gerente también ha informado de que han “descubierto” paraderos informales en varias calles de la ciudad, incluido la misma Plaza de Armas, y que esto ha venido sucediendo desde hace varios meses.
¿Es posible creer que Loarte no se enteró de esto antes? Sabemos de buena fuente que los mismos inspectores municipales le han comunicado personalmente sobre estos paraderos, pero no hizo nada al respecto. ¿Por qué será?
Sería interesante si el señor Loarte transparente su trabajo e informe cuántas líneas de transporte existen en la actualidad y cuántos vehículos están registrados en cada línea.
Si realmente se quiere entender el problema del transporte y solucionarlo, es importante saber con quién se está lidiando.
Asimismo, también sería crucial saber, ¿Si estas líneas de transporte y vehículos cumplen con las especificaciones y requerimientos necesarios? Pronto lo sabremos.
Por otro lado, si eso no interesa y solo se sigue generando el desorden, debe de haber alguna razón, nada es gratis.




