Una promesa de progreso para Pachitea

La noticia de una inversión millonaria para la construcción de la carretera Rancho-Panao-Chaglla-Rumichaca ha encendido una chispa de esperanza en la provincia de Pachitea, una región históricamente postergada en el desarrollo vial de Huánuco. Con 800 millones de soles destinados a este proyecto, se abre la posibilidad de transformar no solo la infraestructura, sino también la calidad de vida de miles de campesinos y pobladores de la zona.

Cabe recordar que Victor Showing Ferrari en su condición de presidente de la (JOB) Junta de Obras Públicas, inauguró la carretera en las Pampas de Nauyan.

Posteriormente y ya con el diputado Jofre Hernández se logró también una partida importante para el ensanche de la carretera Rancho-Panao-Chaglla, lo que permitió a miles de campesinos puedan extraer sus productos no solo hacia la ciudad de Huánuco, sino también hacia la selva y a la costa peruana.

Estamos hablando que hace más de 50 años esta vía no ha recibido ninguna intervención seria. Las que han habido han sido lentas y fragmentadas, dejando a la región en un aislamiento que ha frenado su potencial económico y social. La promesa actual de una carretera moderna, pavimentada y con infraestructura adecuada, representa una oportunidad sin precedentes para el desarrollo regional.

Sin embargo, el escepticismo está justificado. La historia de obras inconclusas, mal ejecutadas o plagadas de corrupción en nuestro país nos obliga a mantener una actitud vigilante. Es crucial que este proyecto no se convierta en otro ejemplo de promesas incumplidas o de infraestructura deficiente que pone en riesgo vidas, como lamentablemente ocurre en otras regiones del Perú.

Para asegurar el éxito de este proyecto vital, se requiere acciones concretas. Como, por ejemplo, establecer un comité de supervisión ciudadana que trabaje en conjunto con las autoridades locales y regionales para monitorear cada etapa del proyecto. Es por supuesto también importante, fomentar la participación activa de las comunidades locales en la planificación y ejecución del proyecto, asegurando que se respeten sus necesidades y conocimientos del terreno.

La realización de esta obra no solo significaría una mejora en la conectividad, sino que podría ser el catalizador para un renacimiento económico y social de Pachitea y las regiones circundantes. La posibilidad de conectar la sierra con la selva, facilitando el transporte de productos y personas, abre un abanico de oportunidades para el desarrollo sostenible de la región.