Una multitud sin precedentes de 100.000 personas protesta contra el líder serbio

Serbia se encuentra en un momento de **tensión política** palpable, evidenciado por la masiva manifestación que sacudió Belgrado este sábado. La protesta, liderada por estudiantes, congregó a una multitud estimada en más de 100.000 personas, exigiendo la dimisión del presidente Aleksandar Vucic. Este evento se produce en un contexto de crecientes movilizaciones en diversas ciudades del país, reflejando un descontento generalizado con el gobierno actual.

Según la investigación publicada por The New York Times, la manifestación del sábado representa la mayor demostración de descontento popular en Serbia en décadas.

La concentración en Belgrado tuvo lugar frente al Parlamento, extendiéndose rápidamente al centro de la ciudad. A pesar de los temores iniciales, alimentados por las advertencias del presidente Vucic sobre posibles actos violentos orquestados por los manifestantes para provocar una «guerra civil» y tomar el poder, la jornada transcurrió sin incidentes mayores. El gobierno serbio, desde el año 2012, ha estado bajo la constante lupa de la comunidad internacional por acusaciones de socavar las instituciones democráticas y concentrar el poder.

La tensión previa a la protesta se incrementó aún más por las denuncias de la oposición, quienes afirmaron haber recibido información interna sobre planes secretos para arrestar a rivales políticos de Vucic. Estas acusaciones, sumadas a la retórica alarmista del presidente, contribuyeron a crear un clima de incertidumbre y temor entre la población.

Si bien se registraron algunos incidentes aislados, como el lanzamiento de piedras por parte de partidarios del presidente Vucic contra estudiantes reunidos cerca del Parlamento, no se materializaron los temores de una represión violenta por parte del gobierno. En el pasado, se ha denunciado el uso de grupos de veteranos de guerra y ultras del fútbol vinculados al crimen organizado para intimidar a los manifestantes.

Las cifras de asistencia a la protesta varían significativamente. La policía de Belgrado estimó la participación en 107.000 personas, mientras que los estudiantes de la Facultad de Artes Dramáticas de la Universidad de Belgrado, que ayudaron a organizar la manifestación, elevan la cifra a 800.000. Esta disparidad en las estimaciones refleja la polarización política en el país.

La Unión Europea, que ha instado repetidamente a Serbia a fortalecer el estado de derecho y la libertad de expresión como parte de su proceso de adhesión, observa de cerca la situación. La estabilidad política en los Balcanes Occidentales es una prioridad para la UE, y la escalada de tensiones en Serbia genera preocupación en Bruselas.