Un poco de cálculo podría beneficiar la salud cardíaca según un estudio

La salud cardiovascular, un pilar fundamental del bienestar, ha encontrado un nuevo aliado en la tecnología portátil. Los smartwatches, ya ubicuos en nuestras muñecas, se han convertido en herramientas para el seguimiento de la actividad física y el ritmo cardíaco. Ahora, un estudio propone un método innovador para exprimir al máximo la información que nos brindan estos dispositivos.

Según la investigación publicada por The New York Times, un grupo de científicos de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern ha desarrollado una métrica mejorada que combina el conteo de pasos diarios y el ritmo cardíaco en reposo para ofrecer una visión más completa de la eficiencia cardíaca.

Esta nueva métrica, denominada “ritmo cardíaco por paso diario” (DHRPS, por sus siglas en inglés), se calcula dividiendo el ritmo cardíaco en reposo promedio diario entre el número promedio de pasos dados en el mismo periodo. El resultado, según los investigadores, proporciona información valiosa sobre cómo el corazón está trabajando para mantenernos en movimiento. Un DHRPS más alto podría indicar una menor eficiencia cardíaca y, por lo tanto, un mayor riesgo de desarrollar ciertas enfermedades.

El estudio, publicado en el Journal of the American Heart Association, reveló que las personas con un DHRPS más elevado eran más propensas a sufrir de diabetes tipo II, hipertensión, insuficiencia cardíaca, accidentes cerebrovasculares, aterosclerosis coronaria e infarto de miocardio. Estos hallazgos sugieren que el DHRPS podría ser un indicador temprano y accesible de problemas cardiovasculares subyacentes.

Zhanlin Chen, estudiante de medicina y autor principal del estudio, enfatiza que esta métrica no pretende reemplazar las evaluaciones médicas tradicionales, sino complementarlas, ofreciendo a las personas una forma sencilla de monitorear su salud cardíaca. “Diseñamos esta métrica para que sea de bajo costo y utilice datos que ya estamos recopilando”, explicó Chen. “Las personas que quieren estar a cargo de su propia salud pueden hacer un poco de matemáticas para resolver esto”.

Si bien el DHRPS no considera la frecuencia cardíaca durante el ejercicio, el Dr. Peter Aziz, cardiólogo pediátrico de la Clínica Cleveland, señala que proporciona una valiosa visión general de la eficiencia cardíaca. La validez de los hallazgos se refuerza por el tamaño del estudio, que analizó datos de Fitbit de casi 7,000 usuarios contrastándolos con sus historiales clínicos electrónicos. La iniciativa se suma a la creciente tendencia de utilizar datos de wearables para la investigación médica, como también se observa en los estudios de la Universidad de Stanford sobre la detección temprana de arritmias mediante relojes inteligentes.

Para ilustrar la utilidad del DHRPS, Chen propone comparar a dos individuos que caminan 10,000 pasos diarios. Si uno tiene un ritmo cardíaco en reposo de 80 latidos por minuto (dentro del rango saludable) y el otro 120, sus DHRPS serían 0.008 y 0.012, respectivamente. Un valor más alto indicaría un mayor riesgo cardíaco, permitiendo una intervención temprana para mejorar la salud cardiovascular. El estudio dividió a los participantes en tres grupos según su DHRPS, demostrando que aquellos con los valores más altos presentaban una asociación más fuerte con diversas enfermedades, superando la capacidad predictiva del conteo de pasos o la frecuencia cardíaca aislada. Esta métrica promete ser una herramienta valiosa en la prevención de enfermedades cardiovasculares, que siguen siendo la principal causa de muerte a nivel mundial, según la Organización Mundial de la Salud.