UN NUEVO AÑO EN EL PERÚ

Denesy Palacios Jiménez

El año 2018 significó el inicio de cuanto los peruanos estábamos ansiando, quitar la careta a los malos políticos afincados en el Perú desde inicios de la República, pues consideraron la toma del poder a través del gobierno solo para beneficio personal o familiar, contando con la colaboración del llamado poder independiente: Poder Judicial, que en contubernio muchas veces con el mismo Ministerio Público, ejecutaban las sentencias, a veces lejanas de la verdad y del mismo hecho de hacer justicia; el resultado, magistrados y fiscales enriquecidos. Toledo, queriendo remediar este hecho incrementó los sueldos a fin de que no les gane la ambición, el remedio fue igual o peor, porque el fenómeno de corrupción había calado todos los niveles de decisión política. De repente a eso se deba la demora para su proceso y encarcelamiento, de este expresidente que sirvió para apagar las ilusiones del pueblo peruano de tener un gobernante de todas las sangres, que velara por los intereses nacionales. Otro gran fiasco fue Humala, un gran sector de la población soñaba con el cambio de gobernante que viniendo de niveles socio económico bajos o medio bajos, fueran sensibles a la problemática peruana y diferente de los gobernantes que solo pensaran en enriquecerse.

El Perú quedaba nuevamente en segundo plano, porque los izquierdistas, nacionalistas, cavieristas, o derechistas, pensaban en la toma del poder, para el mismo objetivo: enriquecerse al igual que lo habían hecho, quienes, dizque fundaron nuestra República.

Este fenómeno no solo sucede con quienes ostentan el poder central, sino también con los gobiernos regionales, locales, y con las instituciones, que de la noche a la mañana se han convertido en el gran botín cuyo presupuesto debe ser distribuido entre los cercanos al poder.

El gran problema tal y conforme lo estamos viendo, ha sido gracias a la colaboración del Poder Judicial y del Ministerio Público, quienes también han tomado el ejercicio de la justicia como toma del poder para enriquecerse, y aquí estriba lo difícil que es emprender una lucha anticorrupción, porque tenemos estos poderes enquistados en nuestras instituciones tutelares desde inicios mismos de la República, y cuán difícil es cuando aún contamos con magistrados como el señor Chávarry, que cree que puede aún manipular la verdad y la justicia a un costo de beneficios económicos, ascensos u otros.

Señores, el referéndum ha dado muestras que la población peruana estamos hartos de este tipo de gobernantes, autoridades y funcionarios; y que si no van a trabajar en beneficio del bien común, mejor es que se vayan a su casa, ya han hecho mucho daño al país y a todos los peruanos, y no vamos a permitir que nuestras autoridades en quienes confiamos para solucionar los problemas sean los que nos ocasionen más problemas solo porque están comprometidos en actos de corrupción.

Lo que tenemos que rescatar es que esta mayoría peruana que ha apoyado el referéndum sea la gran mayoría que rechace y vote a estos malos peruanos que se han enquistado en los órganos de gobierno y en el Poder Judicial,

Nunca más permitiremos que la verdad sea postergada, que nos roben a vista y paciencia de todos los peruanos nuestros sueños, nuestros recursos, nuestra vida, nuestra libertad, nuestra dignidad. Por todo esto debemos unirnos y rechazar la actitud de este magistrado y de todos aquellos que se coluden con la corrupción y están acostumbrados a manipular la verdad y la justicia, porque a todos ellos le han puesto precio.

Estimados amigos no debemos declinar nuestra beligerancia por defender nuestra patria, debe iniciarse con la refundación de nuestra República, bajo nuestros principios de racionalidad, reciprocidad y redistribución. Feliz Año Nuevo.