La gestión de nuestra alcaldía, tras un año y tres meses en funciones, ha sido hasta ahora motivo de críticas y desencantos. Sin embargo, asistimos hoy a un punto de inflexión esperanzador: el inicio de un ambicioso proyecto de reordenamiento urbano. Esta iniciativa, largamente esperada por la población, promete transformar la fisonomía y el espíritu de nuestra comunidad.
El sábado 16 se marcará en el calendario como el día en que se emprendió la gran tarea de sanear y embellecer nuestra ciudad, desde el Jirón Damaso Beraun hasta el Puente San Sebastián. Este esfuerzo no se limitará a una limpieza superficial; implicará la renovación de la señalización, el embellecimiento de nuestros espacios comunes con pintura fresca en los postes, y la eliminación de publicidad y grafitis que afean nuestras calles y edificaciones. Pero más allá de estas acciones visibles, el proyecto del alcalde incluye medidas esenciales para reestructurar servicios clave y mejorar el orden público, especialmente en lo que respecta a la regulación de los transportes colectivos y vendedores ambulantes, quienes frecuentemente han contribuido al caos urbano.
Este empeño se extiende a nuestros mercados, especialmente al Mercado Modelo, que ha sido un foco de desorden e insalubridad. La administración municipal ha dado un ultimátum: 72 horas para iniciar una reorganización que cumpla con los estándares de salud y seguridad. Este es un paso crucial para devolver la dignidad y el orden a un espacio vital para nuestra comunidad.
El respaldo de la ciudadanía a esta iniciativa es indiscutible. Es momento de dejar atrás el escepticismo y sumar esfuerzos. La tarea que se avecina es monumental y requiere de la participación activa de todos: autoridades, ciudadanos y medios de comunicación, entre los cuales Diario Ahora se compromete a ser un vigilante activo y colaborador de este proceso de transformación.
Es necesario reconocer que, aunque tardía, la decisión de emprender este reordenamiento es un paso en la dirección correcta. Todos aprendemos y evolucionamos, y es justo valorar los esfuerzos de mejora, siempre con la mirada crítica que nos caracteriza. Este proyecto no solo es una promesa de renovación física sino también una oportunidad para fortalecer el tejido social y cívico de nuestra ciudad.




