La salud pública se ha visto directamente amenazada tras los incendios urbanos que asolaron vecindarios de Los Ángeles, California, a principios de año. Este tipo de desastres, diferentes a los incendios forestales por la composición de los materiales quemados, liberan toxinas que impactan de manera significativa la salud respiratoria de la población. La rápida propagación del fuego y la naturaleza impredecible de las sustancias emitidas complican la evaluación de las consecuencias a largo plazo, generando una creciente preocupación entre los expertos y la comunidad afectada.
Según la investigación publicada por The New York Times, el Dr. Ashraf Elsayegh, un neumólogo que también perdió su hogar en el incendio de Pacific Palisades, reaccionó rápidamente ante la crisis. Tras verse inundado de consultas médicas por parte de vecinos y amigos preocupados por los efectos del humo y las toxinas, propuso la creación de una clínica especializada en problemas pulmonares.
A tan solo tres semanas del siniestro, el hospital Providence Saint John’s Health Center inauguró esta clínica urbana centrada en las afecciones respiratorias derivadas del fuego. Los pacientes acudían en gran número, presentando una diversidad de síntomas. La clínica se convirtió en un observatorio temprano de los problemas de salud que surgían entre los expuestos, desde dificultades respiratorias en personas sanas hasta el agravamiento de condiciones preexistentes como el asma y la EPOC.
El Dr. Elsayegh anticipa que los efectos a largo plazo podrían ser aún más severos, especialmente para los equipos de limpieza y aquellos con exposición crónica a los residuos tóxicos. Expresa su inquietud sobre el posible desarrollo de enfermedades pulmonares graves, como la asbestosis, la silicosis e incluso cánceres como el mesotelioma, como consecuencia de la inhalación de partículas nocivas durante y después del incendio.
Uno de los riesgos a largo plazo que más preocupa al Dr. Elsayegh es la fibrosis pulmonar, una enfermedad progresiva que causa cicatrices en el tejido pulmonar, dificultando la oxigenación de la sangre. El profesional compara un pulmón con fibrosis pulmonar con “un globo rígido de una tienda de fiestas”, ilustrando vívidamente la dificultad para inflarlo a pesar del esfuerzo.
Más allá de su labor médica, el Dr. Elsayegh se ha convertido en un confidente para sus pacientes, compartiendo su propia experiencia como residente desplazado del área. Su intención es guiar a la comunidad en el proceso de recuperación, ayudándoles a encontrar un equilibrio entre la vuelta a la normalidad y la protección de su salud. Consciente de que la solución ideal, “que todos se mudaran”, es inviable, se centra en ofrecer soluciones prácticas y seguras para mitigar los riesgos.




