Queremos abordar el tema de los actuales gobernantes regionales y locales, quienes están en un proceso de aprendizaje y entendimiento en sus respectivos cargos.
Es necesario tener paciencia y darles tiempo para que entiendan los problemas y necesidades de la región y la provincia, respectivamente.
Es cierto que los consejeros regionales no están allí para simplemente apoyar al gobernador, sino para analizar su trabajo, asesorarlo si es necesario y criticarlo en casos justificados.
Recordamos, por ejemplo, la actuación de Américo Cárdenas, como consejero de Juan Alvarado, que fue discreta y poco visible. Sin embargo, cada persona es dueña de sus acciones y decisiones, y debemos respetar eso.
Es común que muchas personas se involucren en la política con gran entusiasmo y compromiso durante las campañas electorales, pero, una vez obtenidos los cargos, se olvidan de sus responsabilidades y promesas. Esto es lamentable y, en ciertos casos, incluso puede ser que algunos no conozcan ni siquiera los símbolos patrios, el reglamento o la Constitución Política del país.
No obstante, debemos darle tiempo y espacio a los “Antonios”, es decir, al gobernador regional y al alcalde provincial, para que trabajen y muestren resultados. Tenemos que tener esperanzas y fe en que podrán lograr cosas positivas para la región y la provincia, respectivamente.
Por un lado, el gobernador regional está prometiendo muchas obras a concretarse, mientras que el alcalde provincial Antonio Jara parece estar enfocado en reordenar el caótico sistema de transporte, aunque sin mucho éxito hasta ahora. La congestión y el comercio informal en los alrededores del mercado y en varios jirones de la ciudad siguen siendo un problema grave.
Hacemos un llamado al alcalde Jara para que visite personalmente estas áreas problemáticas o, a través de personal, utilice un dron para evaluar la situación. Nuestra intención es meramente sugerir acciones concretas que podrían mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
En resumen, es importante darles tiempo a nuestras autoridades para que aprendan a gobernar y pongan en práctica sus promesas de campaña. Mientras tanto, debemos ser pacientes y colaborar en la medida de lo posible, para construir juntos una región y una provincia más prósperas y justas.




