El sector de las **aplicaciones móviles** vuelve a ser el epicentro de un terremoto legal, esta vez con Apple en el ojo del huracán. Una reciente sentencia judicial ha asestado un duro golpe a la compañía de Cupertino, obligándola a flexibilizar su control sobre la App Store y modificar su política de comisiones, una decisión que podría reconfigurar el panorama de la economía digital.
Según la investigación publicada por The New York Times, una jueza federal dictaminó el miércoles que Apple debe permitir a los desarrolladores de aplicaciones integrar enlaces externos que permitan a los usuarios pagar directamente por sus servicios, evitando así la comisión impuesta por la empresa en su tienda virtual. Esta resolución pone fin a una batalla legal de cinco años iniciada por Epic Games, la creadora de Fortnite, en representación de los desarrolladores, con el objetivo de desafiar el dominio de Apple sobre una porción significativa del mercado digital.
La jueza Yvonne Gonzalez Rogers, del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Norte de California, no dudó en reprender a Apple por desafiar un fallo previo en el caso. En su dictamen, la magistrada acusó a la empresa de Cupertino de haber creado un sistema para seguir cobrando comisiones, aunque reducidas al 27%, a los desarrolladores que optasen por eludir el sistema de pago interno de la App Store. Además, la jueza criticó duramente al CEO de Apple, Tim Cook, y a otros ejecutivos de la compañía, acusándolos de mentir.
La respuesta de Apple a la orden judicial inicial fue, según la jueza, crear pantallas emergentes que desalentaban a los usuarios a realizar pagos fuera de la App Store, advirtiendo sobre la supuesta falta de seguridad de dichas transacciones. “Apple buscó mantener un flujo de ingresos de miles de millones en desafío directo a la orden de este tribunal”, escribió la jueza Gonzalez Rogers.
Ante esta situación, la jueza ha dictaminado que Apple no podrá seguir cobrando comisiones por las ventas realizadas fuera de la App Store. Asimismo, la compañía no podrá establecer normas que impidan a los desarrolladores incluir botones o enlaces que dirijan a los usuarios a sistemas de pago externos. Finalmente, la jueza ha prohibido a Apple crear mensajes que desalienten a los usuarios a realizar compras fuera de la tienda virtual.
Adicionalmente, la jueza Gonzalez Rogers ha solicitado al fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Norte de California que investigue a la compañía por desacato criminal. Este giro inesperado añade un nuevo nivel de complejidad a un caso que ya ha generado un intenso debate sobre el poder de las grandes tecnológicas y su control sobre la economía digital. Se estima que la App Store genera ingresos anuales superiores a los 20.000 millones de dólares para Apple, representando una parte crucial de su modelo de negocio.
Este fallo se produce en un momento en que las prácticas de las tiendas de aplicaciones están bajo un escrutinio cada vez mayor por parte de reguladores y legisladores de todo el mundo. La Comisión Europea también está investigando a Apple por presuntas prácticas anticompetitivas, mientras que en Estados Unidos se están debatiendo proyectos de ley que buscan limitar el poder de las grandes plataformas tecnológicas.




