La corrupción vuelve a sacudir el Congreso de la República con nuevas acusaciones que involucran a la congresista Francis Paredes, de Podemos Perú. Un testimonio protegido ha destapado una presunta red de cobros ilícitos a cambio de favores políticos en el Instituto Nacional Penitenciario (INPE), una institución históricamente vulnerable a este tipo de prácticas. Recordemos que el INPE ha estado en el ojo de la tormenta en el pasado por denuncias de corrupción, tráfico de influencias y hasta permisividad con reos peligrosos.
Según la investigación publicada por “Panorama”, la parlamentaria Paredes habría recibido S/45 mil de un empresario a cambio de asegurar una jefatura dentro del INPE para un allegado.
El modus operandi, según la declaración del testigo, consistía en depósitos fraccionados de S/15 mil cada uno, realizados en la cuenta bancaria de Maura Porras Huamán, una amiga cercana de la congresista Paredes. Los documentos fiscales a los que tuvo acceso el programa dominical revelan que la propia Paredes habría informado a Porras sobre los depósitos inminentes, instruyéndola a avisarle una vez que se hicieran efectivos. Posteriormente, el dinero era entregado a Javier Antonio Barbarán Pérez, alias ‘Pelacho’, un hombre de confianza de la legisladora, quien, incluso, recibió una camioneta para facilitar el transporte de los fondos.
El beneficiario del presunto acuerdo corrupto sería Edgar Vilcapaza Arias, un trabajador del INPE en Pucallpa, quien aspiraba a ascender a una jefatura dentro de la institución. Sin embargo, tras el pago, el nombramiento no se concretó, desencadenando una serie de reclamos y amenazas contra Maura Porras, quien actuó como intermediaria en la operación. El empresario Rodolfo Bardales Piña, el depositante original, llegó a confrontar a Porras en su domicilio, exigiendo la devolución del dinero y culpándola del incumplimiento del acuerdo.
La situación escaló rápidamente, con Bardales Piña, acompañado en algunas ocasiones por el propio Vilcapaza, hostigando a Porras Huamán en repetidas ocasiones. Las amenazas se intensificaron, llegando al punto de advertirle que si no devolvía el dinero, “a ambas las iban a mandar a los penaleros”, según consta en el documento fiscal. Ante la creciente presión y el temor por su seguridad, Porras intentó contactar a la congresista Paredes, pero esta última dejó de responder a sus llamados y mensajes, desapareciendo por completo.
La desesperación de Porras Huamán la llevó finalmente a confesar todo a la fiscalía, revelando detalles sobre las reuniones, lugares y puestos de trabajo que, según su testimonio, eran controlados por la congresista Francis Paredes. Este testimonio protegido podría ser clave para desentrañar una posible red de corrupción dentro del INPE y determinar el alcance de la participación de la legisladora.
Ante las acusaciones, Francis Paredes respondió inicialmente a “Panorama” afirmando que se pronunciaría una vez que tuviera conocimiento de los detalles de la denuncia. Más tarde, a través de sus redes sociales, la congresista minimizó el caso, asegurando que se trataba de “un préstamo y obligación de pago entre terceros” del cual no tenía conocimiento ni participación alguna. Sin embargo, la fiscalía continúa investigando el caso, y el testimonio del testigo protegido podría complicar la situación de la parlamentaria.




