Un experto revela que el café, más allá de la mañana, combate dolores de cabeza y mejora el ánimo

El **café**, esa infusión tan arraigada en la cultura peruana, va más allá de ser un mero estimulante matutino. Su consumo, moderado y consciente, se asocia a diversos beneficios para la salud, desde el alivio de dolores de cabeza hasta la mejora del estado de ánimo. Este grano, cultivado en regiones como Villa Rica, es un componente esencial de la economía nacional, con un impacto significativo en las exportaciones agrícolas y el sustento de miles de familias. La calidad del café peruano, reconocido a nivel mundial, reside en la dedicación de los productores y las condiciones climáticas favorables de la región andina.

Según la investigación publicada por El Comercio, el café no solo nos despierta por las mañanas, sino que también puede mitigar dolores de cabeza y mejorar nuestro ánimo, según la opinión de un experto barrista y las conclusiones obtenidas de diversas investigaciones de salud.

Freddy Marín Canani, productor de café en Villa Rica y docente de barismo, destaca la dualidad del café: “combina placer y beneficios, pero debe disfrutarse con moderación y conocimiento”. Su experiencia en el campo y en la formación de baristas le permite comprender cómo la calidad del grano y el método de preparación influyen no solo en el sabor, sino también en las propiedades que ofrece esta popular bebida. La elección de un café de origen conocido y la utilización de agua filtrada durante la preparación son factores cruciales para maximizar sus bondades.

Uno de los efectos más conocidos de la cafeína es su capacidad vasoconstrictora, es decir, su habilidad para reducir la dilatación de los vasos sanguíneos cerebrales. Según Marín, esta propiedad puede contribuir al alivio de ciertos tipos de cefaleas. De hecho, la cafeína suele formar parte de la composición de algunos analgésicos, potenciando su efecto analgésico. La Mayo Clinic, por su parte, confirma este punto, aunque advierte que un consumo excesivo podría provocar dolores de cabeza por abstinencia.

Más allá de sus efectos físicos, el café también influye en el estado de ánimo. Marín ha observado en sus talleres que muchas personas se sienten “más despiertas y con mejor disposición” tras una taza bien preparada. Esta sensación, aunque subjetiva, se debe a que el café estimula el sistema nervioso central, generando una sensación de alerta y bienestar. La liberación de neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, favorecida por la cafeína, contribuye a este efecto positivo.

El café también es una fuente importante de antioxidantes, como los ácidos clorogénicos, que ayudan a combatir el daño oxidativo en las células. Diversos estudios han vinculado el consumo de café con un menor riesgo de desarrollar enfermedades como el Parkinson, la diabetes tipo 2, el Alzheimer y enfermedades hepáticas. Si bien los mecanismos exactos aún se están investigando, se cree que el perfil antioxidante y antiinflamatorio del café juega un papel fundamental en la prevención de estas dolencias.

Para quienes no son sensibles a la cafeína, se recomienda un consumo moderado de entre 3 y 4 tazas al día, similar a lo que diversos estudios consideran un rango seguro. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la tolerancia al café varía de persona a persona. Factores como la edad, la genética, el estado de salud y el uso de ciertos medicamentos pueden influir en la forma en que cada individuo responde a esta bebida. En casos de embarazo o lactancia, se recomienda limitar el consumo a 200 mg de cafeína diarios para reducir riesgos.