Expresamos nuestra preocupación por la creciente tensión social que se vive en nuestro país y región. A medida que se acerca el final del año, los empleados de diversas instituciones se preparan para protestar y hacer huelga contra el gobierno, en respuesta a la indiferencia y marginación que sienten.
Las enfermeras y el personal médico de todo el país han comenzado a paralizar sus actividades, lo que inevitablemente afectará la capacidad de los hospitales para atender a los pacientes. Aunque se organizan pequeños grupos para mantener la atención, la situación es crítica.
Además, la SUNAFIL, entidad que fiscaliza a los trabajadores, también ha dejado de trabajar. Reclaman un bono, el pago de viáticos y la canasta mensual y navideña que no les llega. Mientras tanto, en el Congreso se asignan bonos de 9900 soles, una diferencia abismal que refleja la desigualdad en nuestro país.
Asimismo, las promesas incumplidas a los educadores, que eligieron a líderes sindicales con la esperanza de un cambio, solo han agregado más leña al fuego del desencanto. La deuda social, especialmente en salud y educación, sigue sin resolverse, dejando a millones en un limbo de incertidumbre y desesperanza.
Desde este medio, instamos a una reflexión profunda y urgente. Es hora de que los ciudadanos de Huánuco y del Perú evalúen críticamente a quienes eligen como sus representantes. No podemos permitir que la historia se repita con líderes que, una vez en el poder, se olvidan de las promesas hechas y de las necesidades de su pueblo.
La pobreza y la miseria se extienden por todas las regiones, Costa, Sierra y Selva. De 4 millones de pobres, ahora estamos llegando a 10 millones, la mitad en extrema pobreza. La educación y la salud son sectores especialmente afectados, con deudas sociales que las instituciones no quieren pagar.
Esperamos que en las próximas elecciones, reflexionemos y elijamos a nuestras autoridades con sabiduría. Es hora de madurar y no dejarnos engañar por falsas promesas. Necesitamos un cambio, una nueva forma de gobernar sin odios, divisiones ni resentimientos.




