UN CARNAVAL DIFERENTE

El domingo de carnaval fue una fiesta diferente, y las calles de Huánuco volvieron a llenarse de música, alegría, comparsas, vistosos trajes y una masiva participación de la población en forma organizada. Participaron niños, jóvenes, adultos y adultos mayores por igual.
Los que vivimos en este valle bendito por muchas décadas, recordamos con nostalgia este tipo de fiestas que se fueron perdiendo en el tiempo por la poca identidad de algunos ciudadanos y especialmente de algunas exautoridades municipales como el exalcalde Giles, quien lejos propiciar y fomentar nuestra tradición y cultura, prefirió impulsar las fiestas chicha y las borracheras, para contar con la aprobación de miles de jóvenes que las disfrutaban.
Por último las fiestas chicha no tienen nada de malo, el problema era el caos y el miedo que ocasionaban cientos de jóvenes ebrios que salían de las fiestas, para robar, pelearse, etc. y lo peor, dejaban la Plaza Mayor hecha un desastre por la destrucción de los jardines y porque eran convertidos en gigantescos urinarios. Afortunadamente, lo malo no dura, y este pueblo está recobrando su identidad de cómo debe celebrarse el carnaval, recordar a don Mario Brandan, al señor Viscaya, a don Andrés Fernández, a don Jacinto Castañeda, etc., quienes provistos de guitarras, mandolinas, violines y quenas entonaban composiciones nuevas alusivas al amor y llenaban de multicolor las angostas calles de este valle, con globos de agua limpia, las reinas y los carros alegóricos, miles de serpentinas volando por los aires, recibiendo el aplauso general.
El domingo, participaron los barrios, algunos clubes e instituciones públicas que nos hicieron volver a vivir esa alegría y ser reconocida por la prensa nacional, al igual que los hermanos de Cajamarca, de Huaraz, de Puno, también Huánuco ocupa un lugar de destino turístico, de visitar Huánuco sin temor, y de participar contagiado de la alegría de sus autoridades y vecinos sin distinción.
Que no muera el carnaval huanuqueño y a participar mañana miércoles de ceniza y en el entierro a Don Calixto.