La tarde en la que silenciamos el Centenario

Un 23 de agosto de 1981, nuestra Selección Peruana dio cátedra de buen juego en el estadio Centenario de Montevideo venciendo por 2-1 a la selección local.

Durante nuestra historia futbolística, la Selección Peruana nos regaló muchos buenos momentos, siendo uno de los miles aquella victoria en el estadio Centenario de Montevideo, con un buen juego del “Diamante” Uribe y compañía.

El buscar ganar un partido como visitante siempre ha sido un reto y a la vez, una meta para cualquier equipo, pero en aquella ocasión deslumbró el juego incaico por encima de la garra charrúa.

El domingo 23 de agosto de 1981, Uruguay saltó a la cancha como campeón del mundialito que se jugó ese mismo año, un torneo que enfrentaba a los campeones del mundo y jugaba ante la selección peruana en Montevideo, aún con la posibilidad viva de ir al mundial de España 82. Para los uruguayos no era un partido fácil, pero partían como amplios favoritos.

Sin embargo, apareció un tal Julio César Uribe de 23 años “endiablado” y un toque peruano que enmudeció al mítico estadio del Centenario. Guillermo La Rosa y Julio César Uribe marcaron para la selección peruana, mientras que para los uruguayos descontó Waldemar Victorino, tras llevarse la pelota con la mano.

La alineación de nuestra delegación para aquel partido estuvo con Ramón Quiroga en el arco. En la defensa; Jaime Duarte, Rubén Díaz, Héctor Chumpitaz y Roberto Rojas. La volante fue con José Velásquez, César Cueto y Julio César Uribe. En el ataque; Gerónimo Barbadillo, Guillermo La Rosa y Juan Carlos Oblitas. Todos ellos bajo la dirección del brasileño Elba de Pádua Lima “Tim”.

Los dos goles llegaron de la genialidad del “Diamante” Uribe, el primero por jugada y el segundo por su toque. El volante peruano llegó cerca del área rival por izquierda, tocando con Oblitas, quien cedió a La Rosa para sellar la jugada ante la sorpresa del arquero Rodolfo Rodríguez.

Años más tarde, La Rosa contó que con los ojos cerrados corrió a celebrar a un costado del campo de juego y se preguntaba: “¿Por qué nadie aplaude?”, luego  recordó que estaba en el Centenario y apeló a correr al medio campo.

Para el segundo tiempo, una acción magistral del “Patrón” José Velásquez permitió a Uribe colocar el segundo tanto.

Si bien el descuento llegó minutos después, con gol de Waldemar Victorino, la hazaña ya estaba hecha y fue catalogada como el “Centenariazo” hasta el día de hoy. Nuestros compatriotas fueron levantados en hombros y el país se unió aquella tarde al grito: ¡Arriba Perú!

Esperemos contar con una victoria de Perú ante Uruguay el próximo 2 de septiembre por las Eliminatorias al mundial del próximo año.