Representantes de Ultra Controlo, empresa portuguesa que vendió por 1 751 120 soles la planta generadora de oxígeno medicinal del hospital Valdizán al Gobierno Regional Huánuco, manifestaron que existen “intereses oscuros y sabotaje” para que los equipos no funcionen con toda su capacidad.
Flora Rodríguez Galindo, coordinadora y supervisora de Ultra Controlo en la zona, precisó que la capacidad de producción de la planta es de 50 balones diarios. Asimismo, dijo que las condiciones de la infraestructura no son las adecuadas para el funcionamiento óptimo de los equipos. “La infraestructura la vio el gobierno regional y no Ultra Controlo”, acotó.
Por su parte, Manuel Robles López, cuestionó la instalación de una red artesanal que lleva oxígeno desde la planta hasta las camas del hospital. “Esa red no estaba en el contrato. Lo hicieron sin mayor conocimiento técnico. Esto afecta a la operatividad de la planta”, precisó.
Añadió, que la planta está sobrecargada porque usan dos líneas, una para el llenado de los balones y otra para el hospital. Las fallas en el funcionamiento adecuado es responsabilidad del gobierno regional, pues no hay las condiciones ambientales adecuadas, ni el suministro de energía eléctrica. Desde el lunes, técnicos de la empresa realizan el mantenimiento.




