La incertidumbre económica generada por las recientes políticas comerciales del presidente Trump, particularmente sus aranceles, ha sacudido los mercados financieros globales. Este nerviosismo se manifiesta con el aumento significativo en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, una señal preocupante sobre la confianza en la solidez de la economía de EE.UU. Estas alteraciones se producen en un contexto donde las economías europeas luchan con las consecuencias de la guerra en Ucrania y una persistente inflación global, agravadas por un choque energético sin precedentes. La OCDE recientemente revisó a la baja sus proyecciones de crecimiento global para el próximo año, citando las crecientes tensiones comerciales y las políticas monetarias restrictivas como factores contribuyentes.
Según la investigación publicada por The New York Times, el alza en los rendimientos de los bonos del gobierno estadounidense durante el viernes, es una clara indicación de que la guerra comercial emprendida por el Presidente Trump contra China ha afectado la confianza mundial en la economía estadounidense.
Este incremento en los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años se produce en medio de una escalada en la confrontación arancelaria entre Estados Unidos y China, las dos principales economías del mundo, lo que intensifica los temores sobre una posible recesión global. China respondió a las tarifas impuestas por el Presidente Trump, calificando las políticas del mandatario estadounidense como una “broma” y elevando sus propios aranceles sobre productos estadounidenses hasta un 125%. En respuesta, Trump impuso un arancel mínimo del 145% a todas las exportaciones chinas hacia Estados Unidos.
En el mercado bursátil, el índice S&P 500 experimentó fluctuaciones entre ganancias y pérdidas, aunque logró mantenerse en territorio positivo durante las primeras horas de la tarde. La respuesta de China llegó después del cierre de los mercados asiáticos. Además, el dólar estadounidense se depreció en los mercados de divisas. Los bonos del gobierno de EE. UU., conocidos como “Treasuries”, constituyen una parte fundamental del sistema financiero global. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, que sirve como referencia para el costo del endeudamiento corporativo y del consumidor, aumentó 0.1 puntos porcentuales el viernes, elevándose desde menos del 4% al final de la semana anterior hasta más del 4.5% esta semana.
El aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro a 30 años también ha alcanzado niveles históricos, según los analistas. Estos bonos son considerados un refugio seguro para fondos de pensiones y compañías de seguros, dada la necesidad de activos que se ajusten a sus obligaciones a largo plazo. Ajay Rajadhyaksha, presidente global de investigación en Barclays, señaló en un informe que la especulación por parte de inversores asiáticos que venden en respuesta a los aranceles, así como el posible desmantelamiento de apuestas altamente apalancadas en el mercado del Tesoro, podrían estar contribuyendo a esta situación.
Paralelamente, la caída del dólar estadounidense, que disminuyó un 0.8% frente a una canasta de monedas de sus principales socios comerciales, es otra señal preocupante. Esta combinación de un dólar debilitado con la venta masiva de bonos y acciones gubernamentales es inusual, considerando el papel del dólar como refugio seguro en el sistema financiero global. La Reserva Federal se encuentra en una posición compleja, ya que el efecto inflacionario de los aranceles justifica el mantenimiento de tasas de interés elevadas, aunque bajar las tasas sería más favorable para los mercados financieros y el crecimiento económico.
Laurence D. Fink, director ejecutivo de BlackRock, advirtió que Estados Unidos se ha convertido en el “desestabilizador global” debido a su política arancelaria, lo que representa un cambio significativo en su papel como “estabilizador global” desde el final de la Segunda Guerra Mundial. La Universidad de Michigan reveló que la confianza del consumidor se desplomó en abril, con expectativas de inflación a 12 meses alcanzando el 6.7%, el nivel más alto desde 1981. Incluso, el sector minorista también está sintiendo el impacto, con Hobby Lobby retrasando envíos desde China debido a la inestabilidad generada por la guerra comercial.




