Última hora: Hamás libera a tres rehenes israelíes más.

La tensión en Medio Oriente persiste mientras se llevan a cabo negociaciones cruciales para la liberación de rehenes israelíes en manos de Hamas, un evento que podría influir significativamente en la estabilidad regional. Este proceso de intercambio, mediado por actores internacionales, busca aliviar la crisis humanitaria en la Franja de Gaza y, al mismo tiempo, abordar las preocupaciones de seguridad de Israel. La liberación de estos rehenes es vista como un paso esencial para desescalar el conflicto y abrir vías para futuras conversaciones de paz.

En un giro reciente de los acontecimientos, Hamas ha liberado a tres rehenes israelíes adicionales, en un acuerdo que implica la excarcelación de cientos de prisioneros palestinos por parte de Israel, según el reportaje de The New York Times. Este intercambio se produce en un momento crítico, ya que el alto el fuego, que parecía estar al borde del colapso a principios de esta semana, se extiende gracias a esta nueva ronda de liberaciones. Los rehenes liberados son Sasha Troufanov, de 29 años; Iair Horn, de 46 años; y Sagui Dekel-Chen, de 36 años, este último, ciudadano estadounidense.

En el proceso de liberación, se evidenció una puesta en escena por parte de Hamas. Los rehenes fueron obligados a dar discursos en hebreo frente a retratos de líderes de Hamas en la ciudad de Khan Younis, al sur de Gaza. La condición física de los rehenes, con al menos uno visiblemente demacrado, subraya las duras condiciones que han enfrentado durante su cautiverio. Este acto, que ha generado diversas reacciones, se suma a una serie de eventos cuidadosamente coreografiados que han caracterizado las liberaciones anteriores.

La liberación de los tres civiles israelíes ha sido recibida con alivio y esperanza por sus familias y comunidades. Sagui Dekel-Chen, uno de los liberados, podrá conocer a su tercera hija, nacida después de su secuestro. Este reencuentro familiar simboliza la esperanza en medio del conflicto, pero también destaca la difícil situación de los que aún permanecen cautivos.

A cambio de la liberación de los rehenes, Israel se prepara para liberar a más de 360 palestinos de sus prisiones, incluyendo a 36 que cumplen cadenas perpetuas por ataques contra israelíes. Esta decisión es parte de un acuerdo más amplio que busca extender el cese al fuego y aliviar las tensiones en la región. El acuerdo actual, que comenzó a finales de enero, tiene como fecha de expiración a principios de marzo, a menos que Israel y Hamas logren acordar una extensión.

Las negociaciones para extender el alto el fuego han enfrentado desafíos. Hamas amenazó con retrasar la liberación de rehenes, alegando que Israel había violado el acuerdo al no enviar suficientes tiendas de campaña y otros equipos a Gaza. Ante esta situación, Israel advirtió que reanudaría las hostilidades si Hamas no cedía. La intervención del entonces Presidente Trump, quien prometió desatar “todo el infierno” si no se liberaban todos los rehenes, añadió una capa adicional de presión a las negociaciones. Finalmente, ambas partes indicaron que la disputa se había resuelto, permitiendo que la liberación de rehenes continuara.

El estado de salud de los rehenes liberados podría influir en el debate público israelí sobre la necesidad de extender el alto el fuego. La imagen de los rehenes demacrados después de más de 500 días de cautiverio ha generado horror en Israel y ha intensificado los llamados a prolongar el cese al fuego. Existe una creciente presión para asegurar la liberación de todos los rehenes restantes, lo que podría impulsar nuevas negociaciones y acuerdos entre Israel y Hamas.

Las familias de los prisioneros palestinos que serán liberados han expresado su alegría y gratitud por su inminente regreso. Muchos de estos prisioneros han pasado años en cárceles israelíes, y su liberación es vista como un acto de justicia y un paso hacia la reconciliación. Sin embargo, la liberación de prisioneros también ha generado controversia en Israel, especialmente en relación con aquellos condenados por actos de violencia.