La imposición de **aranceles** por parte del gobierno de Trump ha desencadenado una serie de respuestas a nivel global, afectando directamente el comercio entre las dos economías más grandes del mundo, Estados Unidos y China. Este conflicto comercial se produce en un momento de incertidumbre económica global, con riesgos de recesión que se ciernen sobre el horizonte y tensiones geopolíticas que complican aún más el panorama.
Según el reportaje de The New York Times, la escalada en la guerra comercial se intensificó con la respuesta de China a los aranceles impuestos por el Presidente Trump, elevando sus propios aranceles sobre bienes estadounidenses hasta un 125 por ciento.
Este anuncio de represalia china se produjo justo después de que la administración Trump clarificara que China enfrentaría ahora una tasa arancelaria mínima del 145 por ciento en todas sus exportaciones hacia los Estados Unidos. En respuesta, China anunció que sus nuevos aranceles, que incrementan el impuesto a las importaciones estadounidenses desde un 84 por ciento previo, entrarían en vigor de inmediato.
La reacción de los mercados bursátiles no se hizo esperar, con temblores en las bolsas tras la última escalada en la guerra comercial, especialmente después del cierre de los mercados en Asia. El índice Stoxx Europe 600 experimentó una caída de aproximadamente el 1 por ciento. No obstante, las operaciones de futuros sugirieron que el índice S&P 500 se preparaba para una apertura ligeramente al alza.
Entre los sectores más vulnerables se encuentran los agricultores estadounidenses, quienes enfrentan la potencial pérdida de China como un importante mercado de exportación. Este golpe económico podría afectar de manera desproporcionada a los estados rurales, muchos de los cuales constituyen la base de votantes que apoyaron al Presidente Trump en las elecciones presidenciales.
En cuanto a la inflación, el Índice de Precios al Consumidor mostró un aumento del 2.4 por ciento el mes anterior con respecto al año anterior, cifra inferior a las expectativas. Sin embargo, estos datos corresponden a un período anterior a la entrada en vigor de la mayoría de los aranceles de Trump, incluidos los más recientes sobre China, lo que sugiere que el impacto total en los precios aún está por verse. Republicanos en el congreso, navegando entre su aversión por los aranceles y la renuencia a criticar al Presidente Trump, han expresado su apoyo al aplazamiento de 90 días de aranceles más altos para varios países.
Ante esta situación, la Unión Europea ha tomado medidas para posicionarse como un actor central en el sistema de comercio global, buscando diversificar sus alianzas y proteger sus intereses económicos en medio de la creciente volatilidad generada por la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha estado activamente involucrada en conversaciones con líderes mundiales para fortalecer acuerdos comerciales existentes y forjar nuevas alianzas, con el objetivo de asegurar que Europa mantenga su competitividad en un mundo en constante cambio.




