Según declaraciones del director de la UGEL Marañón, Edgar Murga Velázquez, la situación educativa en esta provincia enfrenta múltiples desafíos estructurales y logísticos, pese a esfuerzos locales por sostener el servicio educativo. Las clases en 2024 comenzaron el 17 de marzo, pese a afectaciones menores en infraestructuras por las lluvias, como caída de cercos y deslizamientos en dos instituciones. Las reparaciones, según afirma, han sido asumidas por los padres de familia y los municipios locales.
Equipamiento limitado
De acuerdo con Murga, la entrega de kits de emergencia por parte del Gobierno Regional de Huánuco ha mejorado en número —15 este año frente a 6 del año anterior—, pero aún son insuficientes frente a la cantidad de instituciones educativas rurales vulnerables. Estos kits incluyen camillas, extintores, alarmas y megáfonos, y van acompañados de capacitaciones técnicas por parte de especialistas en gestión de riesgos.
Infraestructura deficiente
En cuanto a infraestructura, el director reconoce que la mayoría de instituciones operan en locales precarios construidos con tapia o materiales rústicos, aunque afirma que la UGEL ha logrado avanzar en el saneamiento físico-legal de aproximadamente el 80% de las escuelas de la provincia, lo que facilitaría futuras inversiones.
Murga señala una fuerte necesidad de personal administrativo y de servicios. Aunque se han recibido plazas redistribuidas desde UGEL Yarowilca, la cobertura sigue siendo insuficiente. Actualmente, 36 colegios secundarios dependen en su mayoría de un solo director.
Evaluación educativa
En cuanto al rendimiento estudiantil, el funcionario indica que los resultados de las evaluaciones estandarizadas no son óptimos, con solo entre 14% y 20% de estudiantes alcanzando un nivel satisfactorio. Asegura, sin embargo, que la mayoría está en “nivel de proceso”.
La provincia muestra un marcado contraste entre su zona selvática, con agricultura pujante, y su zona de sierra, donde el distrito de San Buenaventura figura entre los más pobres del país. Esta desigualdad se refleja en la alimentación y condiciones de vida del alumnado.
Éxodo económico y desprotección infantil
El fenómeno migratorio estacional agrava la situación: muchas familias dejan sus hogares en busca de empleo en otras regiones, dejando a los menores al cuidado de terceros. Murga destaca la labor del profesorado en estas circunstancias como “guerrera”, pese a las limitaciones.
Desconexión vial, un problema estructural
Finalmente, Murga cuestiona la falta de acción estatal frente al abandono de la vía Huacrachuco-Chimbote, una arteria vital para la conectividad y el desarrollo económico local. Denuncia que, pese a reiterados compromisos del Ministerio de Transportes, no se han ejecutado obras ni estudios definitivos, exponiendo a la población a riesgos constantes y limitando el crecimiento regional.
El llamado, según el director, es a que el gobierno nacional priorice esta carretera como eje de desarrollo y seguridad para toda la provincia de Marañón.




