La tregua de Pascua, propuesta por el presidente ruso Vladimir Putin, ha generado escepticismo y cautela en Ucrania, evidenciando la compleja dinámica de las negociaciones en curso. Este anuncio se produce en un momento de creciente presión internacional para alcanzar una solución diplomática al conflicto, que se ha extendido por varios años y ha provocado una crisis humanitaria de gran magnitud.
Según la investigación publicada por The New York Times, el presidente Vladimir Putin declaró que había ordenado a sus fuerzas “detener toda actividad militar” desde la noche del sábado hasta el domingo, en lo que denominó una “tregua de Pascua”. El gesto, según el análisis del medio, parece dirigido a mostrar a la administración Trump, cada vez más impaciente, que Moscú sigue dispuesto a entablar conversaciones de paz.
Putin afirmó en una reunión televisada con el general Valery V. Gerasimov, su principal comandante militar, que asumía que la parte ucraniana seguiría su ejemplo. El mandatario ruso insinuó que la respuesta de Kyiv revelaría el “deseo y, de hecho, la capacidad” de Ucrania para participar en negociaciones que pongan fin a la guerra. Este planteamiento se da en un contexto donde las tensiones en el frente oriental han aumentado, y la población civil sigue sufriendo las consecuencias del conflicto.
La oferta, observan analistas, parece concebida con un doble objetivo: apelar al presidente Trump y colocar al presidente ucraniano Volodymyr Zelensky en una posición delicada. Zelensky podría rechazar la oferta de tregua, arriesgándose a provocar la ira de Trump, o aceptarla, corriendo el riesgo de que Rusia aproveche el cese planificado de las hostilidades para reagrupar sus fuerzas y preparar una nueva ofensiva. La diplomacia entre estos países se encuentra en un punto crucial.
Zelensky intentó encontrar un punto medio. Declaró que Ucrania respetaría la tregua siempre y cuando Rusia también lo hiciera. Advirtió que, si Rusia continuaba luchando, Ucrania haría lo mismo. Esta respuesta refleja la desconfianza acumulada y la necesidad de garantías concretas antes de comprometerse a un alto el fuego.
“Si Rusia está ahora repentinamente dispuesta a participar verdaderamente en un formato de silencio total e incondicional, Ucrania actuará en consecuencia, reflejando las acciones de Rusia”, afirmó Zelensky en una publicación en redes sociales. “Silencio en respuesta al silencio, ataques defensivos en respuesta a los ataques.” Esta postura subraya la firme determinación de Ucrania de defender su soberanía y la cautela ante cualquier intento de manipulación por parte de Rusia. El desarrollo de los acontecimientos en las próximas horas será crucial para determinar el futuro de las negociaciones.




