Ucrania denuncia incumplimiento ruso de tregua de Pascua

La fragilidad de los acuerdos en la guerra de Ucrania vuelve a ponerse de manifiesto, en esta ocasión con un alto el fuego por Pascua que, según testimonios desde el frente, no se está cumpliendo. La promesa de una tregua, proclamada por el Kremlin, no parece haber detenido el sonido de las explosiones en la región oriental de Donetsk, una zona donde los combates se han intensificado en las últimas semanas. Cabe recordar que la región del Donbás, que incluye Donetsk y Lugansk, ha sido escenario de conflicto desde 2014, tras la anexión de Crimea por parte de Rusia y el auge de movimientos separatistas prorrusos.

Según la investigación publicada por The New York Times, el soldado ucraniano Serhiy Hnezdilov, de la 56ª Brigada de Mariupol, pasó la noche del sábado en medio de un cese al fuego inexistente. A pesar del anuncio del presidente ruso Vladimir Putin, Hnezdilov reportó haber escuchado detonaciones durante toda la noche.

El citado reportaje indica que a los soldados ucranianos se les ha instruido reportar cualquier violación del alto el fuego a sus superiores. Asimismo, se ha informado que ciertas operaciones militares ucranianas planificadas han sido temporalmente suspendidas. La desconfianza hacia las intenciones rusas es palpable, como refleja la cautelosa aceptación del alto el fuego por parte de los funcionarios ucranianos.

Hnezdilov, cuyo batallón se encuentra cerca de la localidad de Chasiv Yar, expresó su escepticismo sobre la validez de este supuesto cese al fuego. Para él, las palabras de Putin carecen de credibilidad, pues la realidad en el terreno contradice la promesa de no disparar. El soldado denunció que cualquier tregua acordada con los rusos es violada de inmediato, una afirmación que resuena con las experiencias previas en el conflicto.

La tregua, con una duración prevista de 30 horas, parece ser una estrategia de Putin para mostrar a Estados Unidos una supuesta voluntad de paz. Esta iniciativa tiene lugar en un momento en que la administración Trump ha insinuado que podría retirarse del proceso de paz si no se logran avances significativos. Esta postura genera incertidumbre sobre el futuro del apoyo estadounidense a Ucrania, tanto en términos de liderazgo en las negociaciones como en el suministro de armas e inteligencia militar.

La continuidad de la lucha por parte de Ucrania depende en gran medida del respaldo de Estados Unidos. La asistencia militar, que inicialmente se autorizó bajo la presidencia de Joseph R. Biden Jr., se ha ralentizado, aunque Ucrania ha logrado obtener mayor apoyo militar de Europa. No obstante, la dependencia de Estados Unidos en áreas clave como la inteligencia militar esencial, los datos de objetivos y el suministro de misiles Patriot para la defensa aérea sigue siendo crítica. La situación plantea serias dudas sobre la capacidad de Ucrania para mantener su resistencia en caso de una disminución del apoyo estadounidense, lo que subraya la complejidad geopolítica del conflicto y la importancia de la ayuda internacional.