Uber destina 300 millones de dólares a Lucid para establecer su flota de vehículos autónomos

La carrera por el transporte autónomo se intensifica con la reciente inversión de Uber en Lucid Motors, una apuesta estratégica para dominar el futuro del mercado de robotaxis. Esta movida se produce en un contexto donde las grandes tecnológicas y fabricantes de automóviles luchan por la supremacía en la conducción autónoma, prometiendo revolucionar la movilidad urbana y la logística.

Según el reportaje de El Comercio, la aplicación de transporte Uber anunció una inversión de 300 millones de dólares en acciones del fabricante estadounidense de automóviles eléctricos Lucid Motors, marcando un hito en su ambición de construir una flota propia de vehículos autónomos.

La adquisición de una participación accionaria en Lucid, que representa aproximadamente el 3% de su capital, no es solo una inversión financiera. Se trata de una alianza estratégica que permitirá a Uber acceder a la tecnología y la plataforma de vehículos eléctricos de Lucid, allanando el camino para el desarrollo de robotaxis diseñados específicamente para su servicio. El anuncio tuvo un impacto inmediato en el mercado, impulsando las acciones de Lucid en Wall Street en cerca del 30%.

Más allá de la inyección de capital, el acuerdo implica un compromiso de Uber para adquirir un mínimo de 20,000 vehículos autónomos basados en el modelo SUV Lucid Gravity. Estos vehículos, que se espera comiencen a fabricarse en el segundo semestre de 2026, serán desarrollados en colaboración con Nuro, una startup especializada en software para coches autónomos. Esta colaboración subraya la importancia del software y la inteligencia artificial en la conducción autónoma.

Uber también planea invertir directamente en Nuro, consolidando su apuesta por la tecnología de conducción autónoma. La compañía prevé desplegar sus nuevas unidades autónomas en una “gran ciudad estadounidense” para finales del próximo año, lo que sugiere una fase inicial de pruebas y despliegue limitado antes de una expansión más amplia. Los prototipos de robotaxis ya están siendo probados en un circuito cerrado en Las Vegas, con la colaboración de Lucid y Nuro.

Este movimiento estratégico de Uber se suma a los esfuerzos de otros competidores en el mercado de taxis autónomos. Waymo, la filial de Google, se posiciona como uno de los líderes en este campo, mientras que Tesla lanzó recientemente su primer servicio de taxis autónomos en Austin, Texas, aunque en un perímetro restringido y con una flota limitada. Uber también tiene un acuerdo con Waymo para ofrecer un servicio de vehículos sin conductor en Atlanta y Austin, lo que demuestra su enfoque diversificado en la búsqueda de soluciones de transporte autónomo.