Trump y Xi Jinping negocian posible cumbre en junio en medio de tensiones comerciales

Estados Unidos y China han iniciado negociaciones para una posible cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping en junio, con el objetivo de reducir las tensiones comerciales entre ambas potencias, según informó The Wall Street Journal (WSJ).

Las conversaciones se encuentran en una fase inicial, pero el gobierno chino busca utilizar este encuentro como plataforma para reanudar el diálogo comercial. Desde la reelección de Trump en noviembre, ambas naciones han mostrado interés en retomar las negociaciones, y la coincidencia de los cumpleaños de ambos mandatarios en junio refuerza la posibilidad de la reunión.

Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni la Embajada de China en Washington han confirmado el encuentro.

Presión económica y nuevos aranceles

Las discusiones tienen lugar en un contexto de creciente presión económica para China, que busca mitigar el impacto de los aranceles y restricciones tecnológicas impuestos por la administración Trump.

En los últimos meses, la Casa Blanca ha soportado su postura al elevar un 10% adicional los aranceles a los productos chinos, aumentando el promedio de los derechos de importación a un 35%, frente al 14,5% de 2023. Washington justifica estas medidas acusando a China de su papel en la crisis del fentanilo en EE.UU.

En respuesta, Pekín aplicó aranceles moderados para evitar una escalada del conflicto. No obstante, la administración Trump evalúa nuevas restricciones a la inversión china en EE.UU., así como limitaciones en la venta de productos tecnológicos a empresas chinas.

Riesgos políticos para Xi Jinping

Para China, una visita de Xi a Washington podría debilitar su imagen, por lo que prefiere que Trump viaje a Beijing. Sin embargo, ambas partes siguen explorando opciones para el posible encuentro.

Desde noviembre, China ha enviado varias delegaciones a Washington buscando acuerdos, mientras observa con cautela el acercamiento de Trump con Vladímir Putin.Según fuentes citadas por el WSJ, una cumbre en verano beneficiaría a ambas naciones y permitiría retomar el diálogo económico.