La criopreservación de óvulos se ha convertido en una opción cada vez más popular entre las mujeres jóvenes que desean postergar la maternidad. Cada año, decenas de miles de mujeres optan por congelar sus óvulos, un procedimiento que, si bien ofrece la posibilidad de concebir en el futuro, implica un costo significativo y, en ocasiones, molestias físicas. El retraso en la edad de procreación en la sociedad estadounidense impulsa el crecimiento de estas prácticas. La edad promedio del primer parto en EE.UU. ha aumentado constantemente, alcanzando los 27 años en 2023, según datos del National Center for Health Statistics.
Según la investigación publicada por The New York Times, persisten importantes interrogantes sobre la congelación de óvulos, tales como la edad óptima de la donante, las tasas de éxito reales y, crucialmente, la durabilidad a largo plazo de los óvulos congelados.
Las respuestas a estas preguntas podrían ser más difíciles de obtener debido a la eliminación de un equipo de investigación federal dentro de los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) durante la administración Trump. Este equipo se dedicaba a recopilar y analizar datos de clínicas de fertilidad con el objetivo de mejorar los resultados de los tratamientos. El cierre de esta unidad, compuesta por seis personas, representa una pérdida significativa para la investigación en este campo.
Aaron Levine, profesor en la Jimmy and Rosalynn Carter School of Public Policy en Georgia Tech, quien ha colaborado con el equipo del CDC en proyectos de investigación, lamenta esta decisión. Levine destaca que el equipo poseía la información más completa sobre las clínicas de fertilidad y su principal valor era la transparencia en la información proporcionada a los pacientes. La eliminación de este equipo pone en riesgo la disponibilidad de datos cruciales para la toma de decisiones informadas sobre la congelación de óvulos.
Barbara Collura, directora ejecutiva de Resolve: The National Infertility Association, advierte que la desaparición del equipo del CDC representa un revés tanto para las parejas infértiles como para las mujeres que consideran la congelación de óvulos. La labor de este equipo era fundamental para asegurar la calidad y la fiabilidad de la información proporcionada a los pacientes.
La falta de datos precisos y transparentes puede generar expectativas poco realistas y aumentar la vulnerabilidad de las mujeres que recurren a la congelación de óvulos. La eliminación del equipo del CDC subraya la necesidad de un mayor compromiso con la investigación y la recopilación de datos en el campo de la fertilidad, con el fin de proteger los intereses de los pacientes y garantizar una atención médica de calidad. La inversión en investigación y el mantenimiento de registros exhaustivos son fundamentales para el avance de las tecnologías de reproducción asistida y para ofrecer información precisa y actualizada a quienes buscan estas opciones.




