La administración Trump, fiel a su estilo proteccionista, vuelve a recurrir a los aranceles como herramienta de presión geopolítica, esta vez apuntando a los países que continúan importando petróleo venezolano. La medida, anunciada mediante una orden ejecutiva, busca asfixiar aún más al régimen de Nicolás Maduro, al que acusa de ser una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Según la investigación publicada por The New York Times, la orden ejecutiva fue emitida este lunes y establece que se impondrán aranceles a las exportaciones hacia Estados Unidos de las naciones que adquieran crudo venezolano.
La orden, que entrará en vigor a partir del 2 de abril, establece un arancel del 25% sobre todos los productos importados a Estados Unidos desde cualquier país que importe petróleo venezolano, ya sea directa o indirectamente a través de terceros. Esta medida, de carácter inusual, podría tener un impacto significativo en el comercio mundial de petróleo, obligando a los compradores de crudo venezolano a buscar alternativas.
La decisión final sobre qué aranceles específicos se impondrán recaerá en los secretarios de Estado, del Tesoro, de Comercio y de Seguridad Nacional, así como en el Representante Comercial. La vigencia de los aranceles se extenderá por un año después de la última fecha de importación de petróleo venezolano, aunque los funcionarios de Trump podrían revocarla antes si así lo decidieran.
Históricamente, Estados Unidos y China han sido los principales compradores de petróleo venezolano en los últimos meses, de acuerdo con la firma de investigación y consultoría Rystad Energy. Sin embargo, India y España también han adquirido cantidades menores de crudo proveniente del país sudamericano. Venezuela, que en la década de los 50 fue el mayor exportador de petróleo del mundo, ha visto su producción caer en picada tras años de mala gestión y sanciones.
A pesar de ser uno de los principales importadores de petróleo venezolano, el volumen que adquiere China representa una porción relativamente pequeña de sus importaciones totales de crudo. Por lo tanto, según el analista de Rystad Energy, Jorge León, es probable que la amenaza de aranceles más altos motive a China a buscar proveedores alternativos. El gobierno de Nicolás Maduro enfrenta una crisis económica y social severa, con hiperinflación, escasez de alimentos y medicinas, y una migración masiva de venezolanos.
La orden ejecutiva también menciona la presunta vinculación del gobierno de Maduro con la organización criminal transnacional Tren de Aragua, acusándolos de representar una amenaza para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos. Esta afirmación podría intensificar aún más las tensiones entre ambos países, que ya han experimentado un deterioro considerable en sus relaciones diplomáticas durante los últimos años.



