En un giro inesperado, la administración Trump ha dado un espaldarazo definitivo al sector de las criptomonedas. La reciente cumbre en la Casa Blanca marca un antes y un después en la relación entre el gobierno federal y una industria que, hasta hace poco, se veía asediada por regulaciones restrictivas. Este acercamiento se produce en un momento crucial, con el mercado cripto recuperándose tras un periodo de volatilidad y con una creciente adopción por parte de inversores institucionales.
Según la investigación publicada por The New York Times, más de dos docenas de las figuras más influyentes en la industria de las criptomonedas en Estados Unidos, con un patrimonio conjunto de miles de millones de dólares, se reunieron el viernes en la Casa Blanca para una audiencia con el Presidente Trump.
El encuentro, calificado como la primera “cumbre cripto” de su tipo, reunió cara a cara al presidente con los líderes de prácticamente todas las principales empresas de criptomonedas del país. El evento, programado para durar cuatro horas, tuvo solo una pequeña parte transmitida al público, pero ofreció una clara muestra del reciente respaldo de Trump a la criptoindustria, un sector que durante años ha luchado contra los reguladores estadounidenses. Tras una breve espera, los ejecutivos se pusieron de pie y aplaudieron al Presidente Trump cuando éste entró en el ornamentado Salón del Comedor de Estado.
“Muchos de ustedes han estado luchando durante años por esto”, dijo Trump cuando la sala se calmó. “Es un honor estar con ustedes en la Casa Blanca”. La presencia de figuras clave como Tyler y Cameron Winklevoss, fundadores del exchange Gemini, subraya la importancia del evento. Ambos expresaron su gratitud hacia Trump, calificándolo de “maravilloso” y mostrando su entusiasmo por su enfoque.
La transformación de la política federal sobre criptomonedas desde que Trump asumió el cargo es innegable. La Comisión de Bolsa y Valores (SEC) ha revertido casi por completo una campaña agresiva de la administración Biden para reprimir a la industria. La agencia, actuando con notable rapidez, ha emitido guías legales para ayudar a las empresas de criptomonedas, ha puesto fin a investigaciones sobre empresas importantes y ha retirado demandas contra dos de los exchanges más grandes, Coinbase y Kraken. Esta postura contrasta marcadamente con las políticas anteriores, que se caracterizaban por la incertidumbre regulatoria y una supervisión más estricta.
La postura de Trump podría estar influenciada por varios factores, incluyendo el potencial económico de la industria, la presión de grupos de interés y una creciente comprensión del papel que las criptomonedas pueden desempeñar en la economía global. Además, las próximas elecciones presidenciales podrían ser un catalizador, buscando el apoyo de una comunidad cripto cada vez más influyente. Sea cual sea la razón, la cumbre en la Casa Blanca es un claro indicador de que el futuro de las criptomonedas en Estados Unidos está experimentando un cambio radical.



