Trump Walmart Aranceles Subidas Precios
Trump Walmart Aranceles Subidas Precios

Trump critica a Walmart y Mattel por advertir sobre subidas de precios por aranceles

La guerra comercial global, desatada por la imposición de aranceles por parte del Presidente Trump, está generando una confrontación directa entre la Casa Blanca y las grandes corporaciones estadounidenses. Un número creciente de empresas advierten sobre la necesidad de aumentar los precios para mitigar el impacto de estas políticas, desafiando la narrativa oficial que asegura que los costos serán absorbidos por naciones extranjeras.

Según la investigación publicada por The New York Times, el Presidente Trump, quien llegó al poder enarbolando su experiencia empresarial, ahora se encuentra en una disputa pública con el sector corporativo, intentando dictar cómo empresas como Walmart y Mattel deben responder a los aranceles más altos en décadas.

Desde la primavera, Estados Unidos ha impuesto un arancel del 10% a casi todas las naciones, con tasas aún mayores para productos y países específicos, incluyendo un impuesto mínimo del 30% sobre las importaciones chinas. Si bien la Casa Blanca insiste en que la estrategia del presidente está funcionando, generando nuevos ingresos y forzando a las naciones a negociar, algunas empresas han comenzado a reportar signos tempranos de tensión financiera. Estas advertencias confirman la creencia generalizada entre los economistas de que los aranceles impactan más fuertemente a las empresas y consumidores estadounidenses que a los aliados y adversarios que Trump busca castigar. Datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) sugieren que el crecimiento económico mundial podría verse reducido en un 0.5% debido a estas tensiones comerciales.

La administración Trump ha rechazado repetidamente esta evidencia, mientras que el propio presidente ha criticado cada vez más a las empresas por tratar de mitigar las consecuencias financieras. La Secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reafirmó la posición de que los países extranjeros absorben estos aranceles durante una rueda de prensa reciente. Este enfoque contrasta con las políticas comerciales de administraciones anteriores, que generalmente buscaban acuerdos multilaterales y evitaban la imposición unilateral de aranceles.

El ejemplo más reciente de esta confrontación surgió cuando Trump dirigió su ira contra Walmart, días después de que el minorista de bajo costo advirtiera a los inversores sobre posibles aumentos de precios. Doug McMillon, el director ejecutivo de Walmart, declaró durante la última conferencia telefónica sobre ganancias que probablemente no podrían “absorber toda la presión” de los aranceles del presidente por mucho más tiempo. En respuesta, el presidente exigió en una publicación en redes sociales que Walmart “SE TRAGUE LOS ARANCELES” en lugar de trasladar los nuevos costos a los clientes, argumentando que Walmart había generado miles de millones de dólares en ganancias el año pasado y podría permitirse asumir cualquier gasto adicional.

El Secretario del Tesoro, Scott Bessent, mencionó haber conversado con McMillon y señaló que Walmart “absorbería parte de los aranceles”, recordando que la empresa no subió los precios durante el primer mandato de Trump cuando se impusieron los primeros aranceles a China. Bessent minimizó las advertencias de Walmart, calificándolas como una divulgación estándar a los inversores, una postura que Leavitt repitió. Sin embargo, una persona familiarizada con el asunto reveló que la llamada entre McMillon y Bessent estaba programada antes de la amenaza del presidente, y el director ejecutivo no hizo nuevos compromisos sobre los precios. La presión de la Casa Blanca ocurre en un contexto de crecientes preocupaciones sobre el aumento de la inflación en Estados Unidos, lo que podría afectar negativamente el poder adquisitivo de los consumidores.

La administración ha logrado un marco inicial de acuerdo con Gran Bretaña y ha trabajado con China para reducir mutuamente los aranceles punitivos que prácticamente paralizaron el comercio entre las economías más grandes del mundo. Sin embargo, la Casa Blanca está lejos de materializar su visión de docenas de acuerdos comerciales individuales, y Trump ha amenazado repetidamente con restablecer los aranceles “recíprocos” aún mayores que anunció en abril, suspendidos temporalmente. La prolongación de estas tensiones comerciales podría ejercer una presión considerable sobre la economía estadounidense, como se evidenció en la reciente caída de los mercados financieros, impulsada por la incertidumbre en torno a la agenda del presidente y sus efectos en el futuro fiscal del país.