El gobierno de Estados Unidos asumirá temporalmente el control de la seguridad en Washington D.C., según informó el presidente Donald Trump, quien también ordenó el despliegue de 800 efectivos de la Guardia Nacional. La medida, explicó, busca responder a lo que describió como una “invasión de pandillas violentas” en la capital estadounidense.
Durante una conferencia en la Casa Blanca, el mandatario presentó datos que muestran una tasa de 27,54 homicidios por cada 100.000 habitantes en Washington durante 2024. Para ilustrar la gravedad de la situación, comparó estas cifras con las de Bogotá (15,2), Ciudad de México (10), Islamabad (9) y Lima (7,7), señalando que la capital estadounidense estaría “más peligrosa para vivir que Lima, Bogotá o Ciudad de México”.
Fuentes oficiales respaldan cifras sobre Lima
De acuerdo con un reporte de ComexPerú, elaborado con datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) y del Sistema de Información de Defunciones, Lima Metropolitana registró en 2024 una tasa de homicidios de 7,7 por cada 100.000 habitantes, cifra que representa un aumento de casi cuatro puntos en cinco años. Bloomberg Línea verificó que el dato expuesto por la administración estadounidense coincide con el informe oficial peruano.
Las cifras usadas para Bogotá y Ciudad de México también provienen de reportes oficiales: el observatorio “Bogotá, Cómo Vamos” indicó 15,2 homicidios por cada 100.000 habitantes en la capital colombiana, mientras que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de México reportó una tasa de 10 para la capital mexicana.
Medidas amparadas en ley de autonomía
Trump anunció que aplicará la sección 740 de la Ley de Autonomía del Distrito de Columbia, que permite al gobierno federal asumir el mando de la policía local por 48 horas, con opción de extender el periodo a 30 días si se notifica al Congreso. Según sus declaraciones, el despliegue permanente de la Guardia Nacional busca “restablecer el orden público y la seguridad” en las calles de la ciudad.
El mandatario aseguró que la decisión responde a “una acción histórica para rescatar la capital del crimen, el derramamiento de sangre, el caos y la miseria”, recordando medidas similares adoptadas durante protestas y emergencias en otras ciudades estadounidenses.




