En un movimiento que destaca el continuo enfrentamiento entre el Gobierno chavista y la oposición venezolana, el Tribunal Supremo de Justicia, en manos del régimen, ha dictaminado que las recientes primarias de la oposición son inválidas. El veredicto llega en un momento en que María Corina Machado, la victoriosa del proceso, es vista como la principal amenaza al liderazgo de Nicolás Maduro.
Un día después de las primarias, acusaciones de fraude emanaron desde las esferas gubernamentales, llevando a la Fiscalía a investigar a los organizadores por delitos como asociación para delinquir, legitimación de capitales y usurpación de funciones. La respuesta del Tribunal Supremo es consecuencia de una demanda interpuesta por el diputado José Brito, miembro de una oposición ad hoc respaldada por el régimen, conocidos como “alacranes”.
El dictamen no solo anula las primarias, sino que también exige la entrega de todos los documentos relacionados con el proceso, avivando temores de represalias contra quienes participaron, recordando las persecuciones tras el intento de referéndum revocatorio contra Hugo Chávez hace dos décadas.
La decisión del Tribunal responde a la notable movilización del pasado 22 de octubre, donde más de dos millones de venezolanos votaron, eligiendo a Machado para enfrentarse a Maduro en las elecciones de 2024. Sin embargo, el Gobierno ha reiterado la inhabilitación de Machado, un impedimento impuesto por la Contraloría poco antes de su inscripción como candidata.
Esta inhabilitación choca con los recientes acuerdos de Barbados, firmados entre el chavismo y la oposición, prometiendo un octubre de cambio y esperanza en Venezuela. A pesar de las recientes concesiones de Estados Unidos para aliviar las sanciones a cambio de negociaciones entre las partes, la situación se ha vuelto aún más tensa.
Uno de los puntos clave de los acuerdos de Barbados fue el respeto mutuo en el proceso de selección de candidatos. Pero el chavismo, respaldándose en la exclusividad del Consejo Nacional Electoral, ha encontrado formas de minar estos acuerdos. La tensión se ve exacerbada por las declaraciones del Secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, sobre los compromisos de Venezuela, generando más fricciones con Maduro.
Con estos recientes acontecimientos, Venezuela parece volver a una posición de estancamiento político, recordando la incertidumbre y tensiones que han caracterizado la nación durante meses.




