Tras su convalecencia Papa Francisco sorprende a peregrinos con aparición pública

La reaparición pública del Papa Francisco, tras una hospitalización de seis semanas, se produjo de manera inesperada, recibiendo una acogida eufórica por parte de los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro. La espontaneidad del evento amplificó el impacto emocional entre los presentes, en un momento crucial para la salud del Sumo Pontífice y para la comunidad católica global.

Según la investigación publicada por The New York Times, el Papa Francisco hizo una entrada sorpresa al estrado en la Plaza de San Pedro cerca del final de una misa que formaba parte de una peregrinación de trabajadores de la salud y sus pacientes.

El pontífice, visiblemente afectado por su reciente convalecencia por neumonía y otras complicaciones que pusieron en riesgo su vida, según sus médicos, pronunció unas breves palabras de agradecimiento. “Feliz domingo a todos, muchas gracias”, expresó Francisco, acompañado de un gesto con las manos. La presencia de una cánula nasal, evidenciando su dependencia continua del oxígeno suplementario, añadía un elemento de fragilidad a su figura, según informó el Vaticano.

Desplazándose en una silla de ruedas empujada por Massimiliano Strappetti, su enfermero de confianza, el Papa Francisco interactuó con los grupos de peregrinos, incluyendo médicos y enfermeras de diversas partes del mundo, quienes se congregaron en el Vaticano para la Jornada Jubilar de los Enfermos y Agentes Sanitarios. Este evento, parte del calendario jubilar, busca reconocer y celebrar la labor esencial de quienes se dedican al cuidado de la salud, así como ofrecer un espacio de reflexión y oración para los enfermos y sus familias.

Lamberto Rosa, un empresario voluntario de la Orden de Malta en eventos vaticanos, compartió su impresión: “Qué maravillosa sorpresa, el Papa aún tiene problemas de salud pero quiso dar un regalo a los fieles”. Su comentario resalta la determinación del Papa Francisco de mantenerse presente y cercano a su comunidad, a pesar de los desafíos físicos que enfrenta. La Orden de Malta, con su larga tradición de servicio a los enfermos y necesitados, tiene una presencia significativa en eventos vaticanos, ofreciendo asistencia médica y logística.

La hospitalización del Papa Francisco, que comenzó a finales de febrero, generó una ola de preocupación y oraciones en todo el mundo. Su reaparición, aunque breve, se interpretó como un símbolo de esperanza y fortaleza, reafirmando su compromiso con su misión pastoral. La cercanía del Papa con los trabajadores de la salud y los enfermos, especialmente en el contexto del Año Jubilar, subraya la importancia que la Iglesia Católica otorga al cuidado de los más vulnerables.