Tras los ataques estadounidenses en Yemen, los hutíes prometen represalias.

La escalada de tensiones en el Mar Rojo y Yemen ha alcanzado un punto crítico tras la orden del expresidente Trump de intensificar los ataques militares contra objetivos controlados por la milicia Houthi. Esta acción, justificada como una respuesta a las agresiones contra la navegación comercial y en apoyo a Hamás, ha provocado una enérgica promesa de represalias por parte de los Houthis. El conflicto regional, intrínsecamente ligado a la guerra en Gaza, amenaza con desestabilizar aún más una zona ya marcada por la inestabilidad.

Según la investigación publicada por The New York Times, los Houthis, respaldados por Irán, han denunciado que los ataques del sábado causaron la muerte de al menos 53 personas, incluyendo mujeres y niños, representando la acción militar estadounidense más significativa en Oriente Medio desde que Trump asumió el cargo en enero.

Desde hace más de un año, los Houthis han estado llevando a cabo ataques contra Israel y amenazando el tráfico marítimo en el Mar Rojo, manifestando su solidaridad con Hamás tras los sucesos del 7 de octubre. Aunque habían suspendido estas acciones en enero tras un alto el fuego en Gaza, la imposición de un bloqueo a la ayuda humanitaria a la región por parte de Israel ha motivado la reanudación de las hostilidades, incrementando la complejidad de la situación geopolítica.

Los ataques aéreos estadounidenses tuvieron como objetivo áreas bajo control Houthi en diversas provincias yemeníes, incluyendo la capital, Saná, y otras regiones como Saada, al-Bayda, Hajjah y Dhamar. La información sobre estos ataques proviene de canales de comunicación controlados por los Houthis. Anis al-Asbahi, portavoz del ministerio de salud dirigido por los Houthis, reportó un saldo de al menos 53 fallecidos y 98 heridos como consecuencia de estos operativos.

Es crucial señalar que las cifras de víctimas no han podido ser verificadas por fuentes independientes. El gobierno de los Estados Unidos no ha proporcionado estimaciones con respecto al número de personas muertas o heridas en los bombardeos. Esta falta de confirmación independiente plantea interrogantes sobre la veracidad de la información y la necesidad de una investigación exhaustiva.

Michael Waltz, asesor de seguridad nacional de Trump, ha calificado los ataques estadounidenses en Yemen como exitosos y efectivos. Durante su aparición en “Fox News Sunday”, Waltz afirmó que los ataques golpearon el liderazgo Houthi y su infraestructura, incluyendo misiles. Describió a los Houthis como una organización similar a Al Qaeda, equipada con defensas aéreas y misiles antibuque de origen iraní, acusándolos de atacar la economía global.